Tag

empresas - Vanesa Ramos - Page 3

transforma tu empresa con vanesa ramos es un podcast semanal donde te daré herramientas y técnicas para mejorar tu empresa gracias a la tecnología. Episodio 1.

Cómo llegar a tu vecino sin tener una web gracias a Google MyBusiness e Instagram

By Podcast No Comments

Me ha quedado el título largo pero exactamente de eso va este episodio: de cómo usar Google MyBusiness e Instagram para venderle al público más cercano a ti. Pero ojo, todo pasa por establecer una relación. Si no hay relación, no hay venta, si no hay confianza, tampoco.

Antes de nada, como siempre, te dejo el episodio en Spotify y en el resto de plataformas: Podimo, Spreaker, Ivoox, Google Podcast, Apple PodcastYoutube.

Además, te recuerdo: este post es un resumen de todo el contenido que doy en el episodio. Ahí doy mucho, mucho más de lo que hay aquí.

Soy muy pesada con respecto a tener una web. Creo que todo el mundo debería tener una web. Es una obligación. Pero es cierto que ahora mismo, con la cantidad de plataformas que nos permiten ofrecer nuestro trabajo al mundo, hay muchas opciones para petarlo sin tener una web.

Y de eso vamos a hablar hoy: en concreto de técnicas para ofrecerte fácilmente a tus clientes locales, usando dos mejores plataformas para ello: Google MyBusiness e Instagram. ¿Empezamos?

Google MyBusiness

Partiendo de la base de que todo el centro de nuestra estrategia digital debe ser nuestra web, sabemos que hoy en día tenemos otras plataformas: Google MyBusiness es la plataforma de Google para hacer que aparezcas en búsquedas locales.

La estrategia de Google siempre pasa por ofrecer delante de todo lo demás, aquello que está más cerca de ti. Incluso casi te diría que lo primero que hace a la hora de ofrecerte resultados es revisar si lo que estás buscando está en su plataforma de negocio local, es decir, en Google MyBusiness. Y si tienes la ubicación activada, más aún. Y si haces las búsquedas dentro del propio mapa de Google Maps, ya ni te digo.

La ficha de Google MyBusiness

Crear una buena ficha para una empresa en Google MyBusiness es muy sencillo. Hay que seguir una serie de pasos por los que el sistema te va guiando. Aún así, tienes un enlace en las Notas del final, que te lleva a una sección de recursos en la web donde hay un manual para darte de alta en Google MyBusiness.

Ahora, y esto es muy importante: ¿tienes en cuenta cómo te localizan tus clientes potenciales? Aplica eso a la hora de crear la ficha. ¿Por qué digo esto? Puede que tú estés pensando que a ti te buscan con el nombre de tu empresa y sin embargo, lo están haciendo con otras combinaciones de palabras. Utiliza esas combinaciones para crear la ficha de Google MyBusiness.

Si no tienes web, en la propia plataforma te dejan crear algo muy sencillito, una especie de tarjeta de presentación en forma de web pero ojo, no es una web y se queda bastante corta. Pero bueno, algo es algo, y estoy segura de que posiciona muchísimo mejor que si fuera una web externa.

Es muy interesante también hacer una visita 360° a tu negocio, para que el cliente pueda hacerse a la idea de qué es lo que hay ahí dentro.

Reseñas en Google MyBusiness

Cuando crees la ficha, hay que mantenerla viva. Lo ideal sería mantener la información actualizada, un esquema del horario, explicar cuándo estás abierto y cerrado, etc, pero sobre todo, hacer publicaciones y super super importante contestar a las reseñas.

Con respecto a este tema de las reseñas, ten en cuenta que todos los negocios tienen buenas y malas reseñas. El punto más negativo de Google MyBusiness es que el back del sistema de gestión de reseñas se queda muy corto. Es decir, ¿qué pasa si llega la competencia y se pone a escribir reseñas negativas bajo diferentes pseudónimos? Pues solo puedes denunciar y esperar a que lo investiguen. ¿Qué pasa con los exempleados que han salido descontentos de una empresa? Pues lo mismo: denunciar y esperar.

Todos los comentarios deben ser respondidos. TODOS.

Si tienes una buena ficha de Google MyBusiness, vas a aparecer por delante de los anuncios destacados de Google.

Además de gestionar reseñas, puedes ver cuántas personas han llegado, cuántas han interactuado con tu perfil, han usado el botón de llamar por teléfono, etc.

Instagram

Vamos ahora a por Instagram. En este caso, el usuario está muy conectado a la plataforma, para lo bueno y para lo malo. Está probado que cuánto más tiempo pasas en Instagram, más contenido te ofrece.

Básicamente hay que subir contenido todos los días, historias, vídeos(¡sobre todo vídeos! Porque es el contenido que más promocionan y el que más triunfa. Eso sí, los vídeos que sean cortitos). Tienes los rings que se prestan mucho a contenido creativo.
Puedes hacer vídeos de tus productos, de cómo se hacen, cómo se empaquetan, cómo los reciben los clientes,…. Y cuida los detalles: la iluminación, el sonido,….

Además, Instagram ofrece la posibilidad de geolocalizar no solo los vídeos, sino también las historias. Esta geolocalización permite que personas que están dentro de tu zona de servicio, vean tus publicaciones con mayor facilidad.

Combinar Google MyBusiness e Instagram

Entonces, pensando en la estrategia, ¿por qué no publicas en Google MyBusiness contenido que ya hayas publicado en Instagram?

Cuando algún cliente haga contenido donde te etiquete, si es contenido positivo, no dudes en mandarle un mensaje o dejarle un comentario o un like. Invítale a que te deje una reseña en Google MyBussines, de hecho, dale el enlace. Por lo general, si están tan contentos como para hacer contenido positivo, estarán encantados de ayudar a hacer crecer la marca con una reseña positiva. Pero pídesela, porque a los clientes se nos olvida.

Esto es superimportante: tienes que interactuar con tus clientes.

Si logras crear un hastag para que vaya teniendo cada vez más publicaciones asociadas, repásalo e interactúa con tus clientes. Da like, comenta las fotos,… tienes que mantener una relación con tus clientes. Cuanta más gente comparta tu contenido, a más clientes potenciales llegarás.

Esto son solo un par de pinceladas que te llevarán a aprovechar Google MyBusiness e Instagram y te llevarán a hacer crecer tu negocio local.

Notas:

Recursos gratuitos

Does IFTTT support Google My Business?

Espero que el post y el capítulo te hayan resultado interesantes y si quieres saber más o necesitas ayuda, ya sabes dónde estoy.

transforma tu empresa con vanesa ramos es un podcast semanal donde te daré herramientas y técnicas para mejorar tu empresa gracias a la tecnología. Episodio 1.

10 beneficios de tener un blog corporativo

By Podcast No Comments

Tener un buen blog corporativo en tu empresa te ayudará en muchas maneras a mejorar el posicionamiento. Además, es fácil de crear, mantener y Google siempre está a la caza de datos nuevos en las webs.

En el episodio de hoy, te cuento 10 beneficios de contar con un blog corporativo en tu web. Por que… ¿tienes una web, no?

Antes de nada, como siempre, te dejo el episodio en Spotify y en el resto de plataformas: Podimo, Spreaker, Ivoox, Google Podcast, Apple PodcastYoutube.

Además, te recuerdo: este post es un resumen de todo el contenido que doy en el episodio. Ahí doy mucho, mucho más de lo que hay aquí.

Como sabes, una parte importante de tus clientes, busca información sobre servicios y productos a través de los buscadores de internet. Tú también lo haces. Hace mucho tiempo que esta forma es la habitual de encontrar empresas. Entonces ¿por qué todavía no tienes un blog?

Ya hablé anteriormente de la necesidad de que todo el mundo tenga una web. Ahora voy a intentar convencerte, por los beneficios que supone, no solo tener una web, si no también tener un blog corporativo.

Las razones para tener una web ya te las expliqué en el episodio que tienes enlazado en las notas del final, así que hoy voy a profundizar en los beneficios de tener un blog corporativo.

Beneficios de tener un blog corporativo

Para empezar, hablar de tener una web, implica hablar de cómo posicionarte de forma orgánica en buscadores. Si vives en España, el 90% de las búsquedas se hacen en Google. Ya hemos hablado también de los posicionamientos SEO, SEM, etc… (tienes el enlace en las notas del final), no nos vamos a meter ahora en esto.

Vamos a hablar directamente de beneficios:

Primer beneficio

El primero es que es muchísimo más fácil posicionar a través de un blog que de una página corporativa. Las páginas corporativas están centradas en ofrecer información de la empresa. Independientemente del sector, las palabras que se usan en una web empresarial son similares a las palabras que se usan en la web de la competencia. Fíjate un poco. La Home (la página principal) puede ser diferente, pero el número de palabras que contiene suele ser siempre menor que el número de palabras que normalmente contiene un blog. La Home está hecha para posicionar en un grupo grande. Los blogs van a un nicho más pequeño, más específico.

Hablar de lo que eres experto en un blog hará que tus posibles clientes te encuentren de una forma más fácil.

Segundo beneficio

El segundo beneficio importante es que lograrás diferenciarte de tu competencia. Si explicas cómo haces tu trabajo, cómo te mueves entre el resto de tus competidores, tu cliente podrá conocerte más a fondo. Puede que ese post le lleve a pensar en tí y a contratarte.

La diferenciación solo se consigue a base de conocer muy bien a tu propia empresa. Tienes que tener muy claro qué hace a tu producto o servicio diferente de los demás y transmitirlo.

Tercer beneficio

Gracias a un blog puedes convertirte en un referente de tu sector. El blog sirve para comunicar qué haces, por qué lo haces, cómo lo haces,… todo eso te ayuda a exponerte en el mercado y por tanto, a mostrarte como el experto que eres.

Cuarto beneficio

Un blog corporativo es la mejor forma de aumentar la reputación de la marca. La idea de tener un blog es que el cliente te tenga en mente cuando piense en algo referido a tu servicio o producto. Eso sí, como siempre, contenido de calidad, contenido que ayude al cliente y que sea de su interés.

Quinto beneficio

El blog es un instrumento genial para conseguir clientes, eso sí, antes tienes que establecer una relación de confianza con ellos, porque todos compramos basándonos en esa emoción: en la confianza. Si no me fío de una empresa, no voy a comprar en dicha empresa. La forma más fácil de construir esa confianza es mediante la publicación en tu blog corporativo.

Sexto beneficio

Puedes aprovechar el post que vayas a escribir para, a su vez, crear diferentes publicaciones en redes sociales. De un buen contenido, fácilmente puedes sacar tres o cuatro trozos que te servirán para crear más contenido en otros medios. Esta es una estrategia que puedes ver fácilmente en los mayores creadores de contenido de internet.

Séptimo beneficio

El blog puede ayudarte a fortalecer la relación con tus clientes. Dejando los comentarios abiertos, pueden ayudarte a generar más ideas, más tráfico hacia tu web o más links. Y (vuelvo a un punto anterior), eso te ayuda a generar más confianza con tu cliente.

Octavo beneficio

Cuando tienes un gran número de clientes ya tienes prácticamente el contenido hecho: resuelve sus dudas a través del blog. Lo más fácil es generar contenido con las preguntas comunes.

Por ejemplo, en un despacho de abogados puedes hablar de por qué un procedimiento es de esta manera, qué partes hay implicadas en este proceso, casos de éxito, cómo y cuándo tienes que presentar determinada documentación,…

Ojo, para esto es muy importante que todos tus empleados puedan registrar en algún sitio, las preguntas comunes que les hacen los clientes para, a partir de ahí, generar los contenidos. Usad herramientas colaborativas como Notion o Evernote.

Noveno beneficio

Un blog corporativo te permite conocer a tu audiencia: quién te sigue, qué es lo que más se lee en el blog, qué temas tienen más comentarios…Y a raíz de ahí, puedes crear más contenido.

Décimo beneficio

Piensa…¿quién mejor que tú para promocionar tus productos o servicios? Siempre y cuando lo que estás promocionando sea bueno para tus lectores, no hay nada de malo en explicar sus ventajas y las diferencias con tu competencia. Y también puedes comunicar cómo utilizar tu producto o servicio.

También puedes crear un blog apoyándote en otras plataformas. Veamos por ejemplo, el caso de una tienda de bicicletas. Esta tienda puede tener un canal de YouTube explicando cómo realizar un cambio de frenos. Mejor todavía si son los frenos que se venden en la propia tienda.

Otro ejemplo: un despacho de abogados con un canal donde se explique fiscalidad para autónomos o pequeños empresarios. Si ese video lo enlazas a tu web corporativa, estarás obteniendo posicionamiento en dos lugares: YouTube, que es un gran buscador y en tu propia web.

Al final se trata de crear contenido asociado a tu web corporativa.

No dejes de lado la creación de un blog. Eso sí, cuando lo vayas a hacer hazlo bien: nada de errores ortográficos, cuida la presentación, incluye negritas o viñetas para facilitar la lectura.

Si crees que en tu empresa no tenéis material o tiempo para hacerlo te recomendaría preguntar primero a tus empleados y luego a tus clientes. Mantener un blog corporativo es muy sencillo. Puedes hacerlo dentro de tu empresa o contratarlo fuera de ella. A veces merece la pena una visión externa.

Notas:

Todo el mundo debería tener una web

Tendencias SEO: recomendaciones

Diferencias entre SEO y SEM

Herramientas:

Notion

Evernote

Espero que el post y el capítulo te hayan resultado interesantes y si quieres saber más o necesitas ayuda, ya sabes dónde estoy.

transforma tu empresa con vanesa ramos es un podcast semanal donde te daré herramientas y técnicas para mejorar tu empresa gracias a la tecnología. Episodio 1.

Cómo vencer la procrastinación

By Podcast No Comments

Procrastinamos, sin querer, sin ser conscientes. O siendo muy conscientes de ello. La procrastinación engancha, la dopamina se distribuye con una alegría que ya quisiéramos a la hora de hacer ejercicio.

Nos quedan apenas cuatro meses para acabar el año. Quieres saber cómo dejar de procrastinar y sobre todo ¿por qué lo hacemos? No te pierdas lo que viene a continuación.

Antes de nada, como siempre, te dejo el episodio en Spotify y en el resto de plataformas: Podimo, Spreaker, Ivoox, Google Podcast, Apple PodcastYoutube.

Además, te recuerdo: este post es un resumen de todo el contenido que doy en el episodio. Ahí doy mucho, mucho más de lo que hay aquí.

Empezamos septiembre y en esta ocasión no voy a hablar de tecnología. Hoy voy a hablar de la procrastinación. Si te interesa saber por qué tenemos esta tendencia a dejar las cosas para luego y cómo vencer esta pereza: atento a este episodio.

Empezamos septiembre, el mes del reinicio. Nos coge después del verano, del mes de agosto en el que parece que todo se para en este país. Llega septiembre y los niños empiezan al cole, las librerías se llenan de libros, agendas,… Y ahí estamos, ya frente a la agenda de 2022, porque sí, ya solo quedan cuatro meses para acabar el año. Respira. Dejemos la ansiedad a un lado…

¿Cómo van los objetivos y las metas que te propusiste? ¿Has ido cumpliendo cosas mes a mes? ¿Trimestre a trimestre? ¿Si? Pues genial, me alegro muchísimo, la verdad. Si no es así, es normal. Pero ahora pregúntate ¿cuántos de estos objetivos no te los has boicoteado tú mismo? ¿Te has parado a pensarlo? Si no lo has hecho, hazlo ahora. Reflexiona. Vete a dar un paseo, oxigénate y reflexiona: ¿Cuánto hay en mí que me está parando de obtener este resultado?

Me voy a poner de ejemplo a mí misma: mi lista de objetivos se ha ido al carajo en agosto. Compruebo mi agenda y veo que al lado de “objetivos de la semana 2 de agosto” aparece una parada total hasta la semana del 16 de agosto. ¿Cuánto me he autosaboteado? Pues bastante más de lo que me gustaría reconocer. Y llegamos a la procrastinación.

Qué es la procrastinación

Dicen en el New York Times (lo tienes en las notas del final) que la procrastinación está relacionada con los estados de ánimo. Y la verdad es que eso tiene mucho sentido. Dejamos para luego de forma inconsciente, tareas que nos hacen sentir mal en ese momento y las sustituimos por cosas más sencillas que nos dan gratificación instantánea.

En mi caso sé que es así porque me pongo a hacer trabajo fácil y cuando no me queda más remedio, me pongo con las tareas pesadas. Pongo lo fácil por delante de lo difícil, aún sabiendo que esas tareas difíciles tendrán una repercusión en mi estado de salud y de ánimo a largo plazo que ahora mismo no puedo percibir.

Ante una tarea desagradable, el sistema límbico (que se encarga del placer) y la corteza prefrontal (que es la de la planificación), se pelean. Si gana la segunda, hacemos la tarea, si gana el primero, postergamos y lo cambiamos por algo que nos de placer.

Tenemos que ser extremadamente conscientes de esto, porque la procrastinación engancha. Sabemos que lo hacemos mal, nos sentimos culpables, pero lo seguimos haciendo. Hay muchas razones por las que nos da pereza, no me voy a meter ahora con ellas, os las dejo en las notas del final. Pero una de ellas puede ser la perfección.

Vale, aún nos quedan cuatro meses para acabar el año, uno para acabar el trimestre. Aún tenemos tiempo. Porque, como ya os he dicho otras veces, tendemos a subestimar lo que hacemos a corto plazo y a sobreestimar lo que hacemos a largo.

Qué debemos hacer para dejar de procrastinar

Lo primero que hay que hacer es detectar tu patrón: por qué te da pereza esto. ¿Es una tarea pesada? ¿Aburrida? ¿Difícil? ¿Quieres que quede perfecta y evitas inconscientemente el momento de empezar porque sabes que no vas a lograr esa perfección?

Una vez hayas encontrado el motivo, busca una recompensa en esa tarea que sea mucho más interesante que evadir el problema. Esa recompensa tenla delante de ti. Escríbela en el espejo, en tu móvil, donde sea, pero que le quede claro a tu cerebro.

Sé consciente de que es un problema emocional, no es que seas vago, no es que busques excusas, no es que trabajes mejor bajo presión. Es un problema emocional.

Obsérvate. Por lo general, la energía que tienes a primera hora es mucho mayor que la que tienes después de comer. Aprovecha entonces a dejar para después de comer ese libro que tienes pendiente, o meditar, o salir a pasear. Trata de hacer las tareas más pesadas en el momento en que tengas el pico de energía más alto, si puedes, claro.

Métodos

Hay un truco que dice que si no estás trabajando en eso que tienes que hacer, no puedes hacer nada más: te paras, te congelas. Nada de navegar. Nada de quitar la ropa del tendedero. STOP.

Otra opción es convertir esa tarea en algo urgente. Algo que hay que hacer ya y que no se pueda demorar.

Otra idea: planifica tu horario dejando huecos para respirar, y si puedes, si eres dueño de ese tiempo, practica el time blocking, pero de verdad. Comprométete a hacerlo.

El truco que a mí mejor me funciona y siempre recomiendo es el de “me pongo 5 minutos”. Me pongo 5 minutos, y ya no me levanto hasta que no acabo esa tarea. Nos cuesta arrancar pero nos cuesta más parar.

En resumen: obsérvate, aprende y vuelve a empezar. Al final, la vida es caerse y levantarse las veces que sea necesario, ¿verdad?

Notas:

The New York Times – Procrastinar no es un asunto de holgazanería, sino de manejo de las emociones

Por qué procrastinamos

Beat the blerch

The terrible and wonderful reasons why I run long distances

Libros:

Cómo fracasar en casi todo y aún así triunfar

Hábitos atómicos: cambios pequeños, resultados extraordinarios

Espero que el post y el capítulo te hayan resultado interesantes y si quieres saber más o necesitas ayuda, ya sabes dónde estoy.

transforma tu empresa con vanesa ramos es un podcast semanal donde te daré herramientas y técnicas para mejorar tu empresa gracias a la tecnología. Episodio 1.

Traffickers: qué son y cómo usarlos para hacer crecer tu negocio

By Podcast No Comments

Los traffickers son profesionales que te ayudan a conseguir más tráfico en la web.

Lo vivimos el año pasado. Muchos comercios locales se vieron obligados a dar el salto al mundo online y gracias a ese salto lograron seguir trabajando. Lo vimos con cooperativas de productores agrícolas que nos llegaron vía Whatsapp o vía redes sociales.

El salto al comercio electrónico, no es fácil ya que pasas a competir en un mundo global por muy local que sea tu producto.

Si tenemos claro que competir hoy en día en internet no es fácil. Que hay que tener una web, sí o sí y que hay mucha más gente como tu empresa en el mercado, tienes que tener en cuenta a los traffickers.

Antes de nada, como siempre, te dejo el episodio en Spotify y en el resto de plataformas: Podimo, Spreaker, Ivoox, Google Podcast, Apple PodcastYoutube.

Además, te recuerdo: este post es un resumen de todo el contenido que doy en el episodio. Ahí doy mucho, mucho más de lo que hay aquí.

Esta vez quería hablarte de una de esas nuevas profesiones que igual, si no estás metido en el mundo del marketing, desconoces. Pero bien podrías hacer uso de algún experto.

Todos lo hemos visto con la pandemia que hemos sufrido. El tráfico a pie de calle está muy bien, sobre todo cuando tienes un local físico. Pero el tráfico de internet también nos interesa. Y nos interesa cada vez más, ya que el comercio electrónico sigue aumentando cada día.

Precisamente para eso existen los traffickers: para conseguir más tráfico online para tu negocio. Ojo, que la palabra se las trae. Es un anglicismo como una catedral que no me gusta especialmente.

Así que hoy voy a introducirte en el mundo de los traffickers y en cómo aprovechar a estos profesionales para que hagan lo que en el mundo offline hacen los comerciales: vender tu empresa.

Por qué necesito un trafficker

Convendrás conmigo en que la competencia online cada vez es más brutal. Si eres una pequeña empresa, ya no digo mediana, y tienes un comercio tradicional, el salto al comercio online no es fácil.

Tienes que entender que vas a entrar a competir de forma global por muy local que sea tu producto. Por ejemplo, pequeñas cooperativas que vendían en tiendas locales pasaron durante el confinamiento a vender a través de redes *porque no les quedó más remedio*. Y hoy venden sus productos no sólo de forma local si no a toda España. Dependiendo del producto, te puedes lanzar a otros países. Por qué no.

Te dejo varios ejemplos en las notas del podcast.

Los consumidores también hemos cambiado. Suena muy tonto decir esto pero para mí, ver la web de Zara, me lleva a saber qué quieren los consumidores en los casos de comercio electrónico, ves por dónde va a ir lo nuevo. Compras online y lo devuelves en tienda. O vas a tienda no lo encuentras y compras online. Han abierto un modo tienda que te permite saber lo que hay en tu tienda más cercana en ese momento. Puedes ver algo e ir a la tienda en una o dos horas a probártelo.

Como consumidores somos cada vez más exigentes: lo queremos más barato que el de al lado, que me lo envíen a casa y poder devolverlo en la tienda, donde puede ocurrir que vea algo que no haya visto y me lo lleve puesto.

Implicaciones de la presencia online

Si me sigues ya lo sabes: Todo el mundo tiene una web y si no la tienes, deberías. Además, no basta con tenerla, hay que cuidarla:

  • Hacer posts para generar posicionamiento orgánico
  • Contestar el formulario de contacto
  • Luego están las redes sociales, que nos sirven para llevar a gente a la web o tener un escaparate en el mundo virtual (Instagram)
  • Tener una lista de correo de tus clientes para poder ofrecerles ofertas o nuevos servicios (whatsapp, business u otras rrss o mailchimp)

Destacar únicamente de forma orgánica ya no es tan fácil. Hay muchos como tú (no te ofendas) en el mar de internet y por mucho que destaques en algo, hay que trabajar duro para lograr posicionar de alguna manera y hacer que tus clientes te encuentren cuando te están buscando.

Ahí aparece la publicidad ya sea la que haces en buscadores o a través de redes sociales.

Si has llegado hasta aquí sin marearte, enhorabuena. Todo eso es lo que *deberías* estar haciendo para conseguir llevar clientes a tu web y lograr convertir.

Déjame decirte desde ya que todo esto NO lo puedes hacer tú solo. Más cuando eres una microempresa o un autónomo, porque aunque tengas el conocimiento es difícil sacar tiempo para ello.

Pues bien, todo eso es lo que hacen los traffickers. Se trata de profesionales cuyo trabajo es conseguir tráfico para tu web.

Conocimientos de los traffickers

Qué tiene que conocer un trafficker como mínimo:

  • Seo
  • Publidad online
  • E-mail marketing

No hablo de alguien que te lleve las redes sociales, eso es un comunity manager. Ni hablo de alguien que te lleve la estrategia de marketing que puede ser online/offline. Ni hablo de alguien que te cree los textos para poner en redes o en tu web, eso es un copywriter.

El trafficker se encarga de llevar tráfico de calidad a tu web. Qué es tráfico de calidad? Aquel que puede comprarte (convertir) productos de mayor valor.

Debería analizar cuáles son las mejores fuentes de tráfico, qué clientes llegan por cada canal y tomar decisiones sobre en qué canales invertir. Cuando digo canales, ya lo sabes, hablo de qué red social, si es por orgánico, si es por adwords, si es por algún otro sitio que no hayas visto e invirtiendo en ellos sacarles el mayor rendimiento. Por ejemplo, hay empresas que tienen sus clientes que convierten vía SEO pero no lo están aprovechando porque les están dando más salida a Instagram…

Todo eso es lo que deben conocer los traffickers y lo que ayudará a que tu negocio pueda obtener tráfico online de una forma más eficiente a como estaba pasando hasta ahora.

Consejos para contratar a un buen trafficker

Pide referencias, busca en Linkedin y sí o sí haz una entrevista. Comprueba si esa persona tiene empatía con el negocio y no te cases con nadie a la primera. Pide referencias. No es necesario tener un grado o master, por ejemplo, hay otros traffickers que han montado sus propias escuelas. Pero revisar si conoce las herramientas mínimas necesarias (te he desgranado las que necesita todo traficcker), si conoce el negocio y los nuevos consumidores.

Notas:
Ejemplos de comercio electrónico de venta local y proximidad que han dado el salto al online:

Venta de cítricos, verduras y hortalizas online a domicilio

Fruta y verdura online

Venta de marisco online

Espero que el post y el capítulo te hayan resultado interesantes y si quieres saber más o necesitas ayuda, ya sabes dónde estoy.

transforma tu empresa con vanesa ramos es un podcast semanal donde te daré herramientas y técnicas para mejorar tu empresa gracias a la tecnología. Episodio 1.

Técnicas de productividad que quizá no conozcas

By Podcast No Comments

Hay muchas técnicas de productividad que podemos aplicar para poder ser más eficientes. Lo ideal es buscar hasta encontrar la que mejor se ajuste a nosotros y por supuesto, aplicarla hasta el final.

Las tres técnicas de productividad que hoy te traigo, son sencillas de aplicar y sobre todo la última, bastante curiosa. Son las técnicas de Ivy Lee, Jay Shirley y Marc Andreessen.

Antes de nada, como siempre, te dejo el episodio en Spotify y en el resto de plataformas: Podimo, Spreaker, Ivoox, Google Podcast, Apple PodcastYoutube.

Además, te recuerdo: este post es un resumen de todo el contenido que doy en el episodio. Ahí doy mucho, mucho más de lo que hay aquí.

Vamos con otro de esos temas que de vez en cuando me gusta traer y que toca ligeramente tecnología pero tiene más que ver con las personas y con cómo aprovechar el tiempo que tenemos para conseguir hacer más cosas.

Vuelvo a hablar de técnicas de productividad y quiero con esto hacer una mención a la necesidad de hacer hueco. Subestimamos lo que media hora al día puede hacer por nuestra vida y sobre estimamos lo que podemos hacer en una semana.

Hay que hacer hueco a aquellas cosas que nos lleven a mejorar y a ser más eficientes. Estamos en un momento donde no paramos de correr de un lado para otro para poder llegar a todo y acabamos frustrados, agotados y quemados. Si no paras media hora al día para abstraerte y visualizar desde un punto algo más alejado qué estás haciendo, en qué se te van las horas y cómo mejorar ese momento, acabará la vida parándote por ti porque no somos máquinas.

El estrés es bueno, en su justa medida. Está bien que nos pegue un chute cuando necesitamos hacer algo de forma inmediata pero no podemos tener cortisol corriendo de forma constante por nuestro organismo porque acaba afectando a nuestra salud.

Es necesario PARAR para ser más productivos y eficientes. Es necesario EVALUAR qué hacemos en nuestro día a día.

Y es necesario ser conscientes de las técnicas de productividad que pueden ayudarnos a ser más eficaces sin dejarnos llevar por niveles de ansiedad más elevados de lo que sería deseable.

Ya había hablado de este tema en el Podcast en los episodios que te dejo en las notas. En concreto había mencionado el bloqueo del tiempo, de otras técnicas y de varias herramientas que nos ayudan a ser más productivo, como es Trello o Asana. Así que vamos a por nuevos métodos que te recomiendo probar para que tú mismo decidas cuál te gusta más y te encaja mejor.

La primera de las técnicas de productividad: Método Ivy Lee

Pese a que no soy muy fan de las listas de tareas y lo digo yo que tengo un bullet journal lleno de listas de cosas por hacer, reconozco que son prácticas para liberar la hormona que nos da gustito al acabar una de esas tareas de la lista.
Vamos a empezar con una de estas formas de productividad: el método IVY LEE. Este método fue creado por el profesional del que ha tomado su nombre a inicios del siglo XX. Como veis el problema de buscar hueco para sacar más rendimiento de nuestras horas no es nuevo. ¿Que se ha complicado? Por supuesto. Pero novedad… pues no es.

Este método consiste en hacer una lista de 6 tareas. Únicamente seis. Además, se establece una prioridad, lo más urgente primero. ¿Cuándo lo tienes que hacer? Al finalizar tu día. De forma que al llegar al siguiente turno de trabajo, tienes claro en qué tienes que trabajar y en qué orden. Y como siempre, nos enfocamos en ESA tarea que tenemos que hacer y la acabamos antes de pasar a la siguiente.

Pero ah, ¿las interrupciones? Bueno, una cosa son interrupciones y otra cosa imprevistos. Los imprevistos se tratan en el momento, con el compromiso de que una vez finalizados, volvemos a la lista de tareas. Las interrupciones…..

Ya te he contado lo negativo que es para nuestro cerebro la multitarea. Empieza a relacionarse con demencia y alzheimer y particularmente, no quiero nada de esto en mi vida, así que olvídate de interrupciones (adivina, siii, bloqueo de tiempo…). Focaliza todo tu esfuerzo en esa única tarea. Y si llegas al final del día con tareas por hacer, las pones en la lista para el día siguiente.

Anímate a probarla y si crees que no merece ni siquiera el esfuerzo, vamos a por la siguiente técnica.

:La técnica Jay Shirley

Jay es un desarrollador creador de una aplicación llamada The Daily Practice y lo que pretende es organizar mejor las tareas y el tiempo disponible para aumentar la productividad.

¿En qué consiste? Se trata en organizar una lista de tareas que responden a tres tipos de categorías:

  • Necesito: Lo que se debe hacer hoy.
  • Debería: Importante a largo plazo.
  • Quiero: Cosas que disfrutas haciendo.

En el apartado Necesito, meteríamos aquellas tareas que sería necesario hacer antes de acabar el día y que tienen un impacto inmediato.

En el Debería… bueno todos sabemos qué debería ir en el debería (hacer ejercicio, comer más sano, conectarme a la aplicación nueva y meter información,…) Son tareas que son necesarias para lograr objetivos a largo plazo.

Y el quiero son las cosas que te apetece hacer porque te gusta: quiero viajar, quiero ir a dar un paseo, quiero grabar un podcast… Estas son las que te permites hacer en tu tiempo libre.

Después de sacar esta lista de tareas, toca saber por dónde empezar. ¿Qué sería lo ideal? Pues dedicar tiempo a los diferentes grupos. Es decir, se trata de variar entre un grupo y otro de tareas. Por ejemplo, empezamos por el necesito, acabamos una tarea y podemos dedicarnos a una tarea de las de debería… Y por supuesto, a lo largo del día, haz tareas del apartado “quiero”: tareas que te gusten y con las que disfrutes.

Al día siguiente, analiza qué has hecho y comprueba si has realizado alguna tarea de las tres columnas. Y por cierto, no me digáis que no es ideal usar Trello para aplicar esta técnica de productividad. Es perfecta.

En esta técnica no sólo miramos el apartado trabajo, si no nuestro día de forma completo.

La técnica Marc Anderssen

Vamos a por la última técnica, la técnica Marc Anderssen. Esta técnica es una anti lista, se conoce como “anti to-do”. Y le da la vuelta a las cosas. Particularmente, no la considero como una técnica de productividad si no una técnica maravillosa para conocer y premiarte, por todo lo que has hecho durante el día.

En lugar de castigarte y fustigarte con todo lo que te ha faltado por hacer durante el día, lo que te propone esta técnica es que, llegado el final del día, apuntes TODO LO QUE SÍ HAS LOGRADO HACER.

La lista de cosas que hacer, nunca va a finalizarse al 100%. Siempre nos van a ocurrir problemas, o imprevistos, así que en lugar de enfocarte en lo negativo, este tipo de técnica te permite medir lo bien que lo estás haciendo. Después, sabiendo todo lo que haces puedes medir tu progreso, puedes calcular en qué has aprovechado tu tiempo. Y por supuesto, puedes mejorarlo.

El principal problema, bueno, que si vas como creo que puedes ir, como pollo sin cabeza que se dice habitualmente, no llevas una buena organización de tu día o las interrupciones son demasiadas… falta un poco de estructura que sí te dan otras técnicas. Pero a mi modo de ver, sirve mucho en combinación con otras técnicas para ver TODO lo que haces en tu día.

Enfócate en lo positivo, en todo lo que sacas adelante y prémiate por ello. Esto no lo dice la técnica, lo digo yo.

Notas:

Método Ivy Lee

El nivel de cortisol y tu salud

El bloqueo de tiempo

Técnicas para ser más productivo

Método Jay Shirley

Las listas anti-todo y cómo pueden ayudarte a ser más productivo

Espero que el post y el capítulo te hayan resultado interesantes y si quieres saber más o necesitas ayuda, ya sabes dónde estoy.

transforma tu empresa con vanesa ramos es un podcast semanal donde te daré herramientas y técnicas para mejorar tu empresa gracias a la tecnología. Episodio 1.

Kaizen: qué es y cómo aplicarlo

By Podcast No Comments

Kaizen no es una herramienta de productividad. Kaizen es una filosofía. Kaizen es un sistema que permite realizar una mejora de forma continua. Es, como su propio nombre indica, japonesa. Nació en 1952 y busca refinar el proceso hasta que sea lo más perfecto posible en términos de calidad.

Aquí te explico cómo aplicarlo para que puedas mejorar tu empresa o quitarte un mal hábito.

Antes de nada, como siempre, te dejo el episodio en Spotify y en el resto de plataformas: Podimo, Spreaker, Ivoox, Google Podcast, Apple PodcastYoutube.

Además, te recuerdo: este post es un resumen de todo el contenido que doy en el episodio. Ahí doy mucho, mucho más de lo que hay aquí.

Vamos a tratar una técnica que si bien no es de productividad en sí, sí puede ayudarnos a mejorar nuestro día a día y nuestra empresa. Se llama Kaizen. Si quieres saber cómo esta técnica puede ayudarte en tu crecimiento personal y profesional, quédate hasta el final. Como siempre, más referencias y enlaces en las notas del podcast. ¿Empezamos?

Qué es Kaizen

El Kaizen es un método de gestión de calidad muy conocido en el mundo de la industria que se basa en un proceso de mejora continua.
Las acciones son concretas y simples y en una empresa involucran a todo el mundo, desde el jefe hasta el último trabajador. Es, por tanto, una filosofía. Y como te puedes estar ya imaginando, una palabra y una idea japonesa. Tienes el enlace de la Wikipedia en las notas por si quieres conocer más sobre su historia.

Esta filosofía tiene distintas formas de aplicación, pero todas parten de la misma base: Mejora todos los días el proceso y mejorarás el resultado.

La teoría dice que necesitas tener la filosofía implantada en todo el equipo en el núcleo de tu empresa y a la vez, debería existir un sentimiento de grupo. Pero bueno, que si quieres aplicarlo tú mismo como sistema de mejora continua, nadie te va a decir nada.

Como te digo, esta técnica está originada y pensada para procesos industriales donde hay una cadena de montaje, por ejemplo.

Nos centramos, como otras veces he comentado en el podcast, en los procesos de la empresa. O en tus propios procesos, ya me entiendes.

Principios básicos

Hay una serie de principios básicos, por ejemplo:

  • Estandarizar las tareas: Aplicando revisiones visuales a los procesos estandarizados.
  • Nivelar la carga de trabajo: la carga de trabajo debe ser precisa y uniforme en el tiempo.
  • Usar tarjetas tipo Kanban: para que los problemas estén a la vista.
  • Cuando se encuentre un problema, se debe parar para arreglarlo: incluso aunque eso implique parar todo el proceso. Esto implica que cualquier trabajador tiene el deber de decir «he encontrado un error».
  • Desarrolla el liderazgo de tus trabajadores: para que entiendan y faciliten a otros estas creencias.
  • Transparencia (he de confesar que a mi esto me gusta mucho): sé transparente y respeta a tus socios, proveedores y clientes.

Si trabajamos en los procesos lo demás vendrá sólo. ¿Y cómo lo hacemos? Revisando ABSOLUTAMENTE TODO. Incluyendo los procesos de tus proveedores y clientes.

Como siempre, sólo puedes mejorar si mides lo que está ocurriendo en los procesos y conoces qué ocurre con esos procesos.

Si investigáis un poco más sobre el Kaizen, leeréis que Toyota lo lleva implementando años en su organización. Traigo esto a colación porque leeréis también las “5 eses” de Kaizen, bueno, en realidad las 5 eses de Toyota.

No voy a ahondar en este tema, pero si tu empresa es industrial te interesa conocerlo mucho más en profundidad. Te dejo entre las notas, un lugar donde puedes informarte.

Pasos a seguir

Ahora, ¿por dónde empezar?:

  • Planificar: debemos conocer la situación actual del negocio. Una vez tienes claro cuál es tu problema, se trata de definir un plan de ejecución.
  • Hacer: el siguiente punto, definir las acciones concretas del plan y ponerlas en marcha.
  • Verificar: comprobación de los resultados: toca analizar los resultados de esas acciones y sólo si el objetivo está cumplido puedes avanzar. Si no, vuelves al inicio, a la casilla de salida.
  • Actuar: ¿Qué ocurre con aquellas acciones que han obtenido el resultado esperado? Pues que se deben estandarizar para que queden fijadas a los procesos. En la siguiente iteración, estas acciones son en las que tienes que basarte para pensar cómo mejorar.

Y así seguimos iterando, hasta lograr reducir, por ejemplo, cualquier actividad innecesaria. O cualquier hábito innecesario.

Ejemplo práctico

Si trasladamos estos puntos que he comentado previamente (planificar, hacer, verificar y actuar), veremos que es muy fácil trasladarlo a hábitos que queramos dejar atrás. Ejemplo: dejar de fumar. Y pongo este ejemplo porque no es fácil.

Planificar

Propongamos un plan de acción para dejar de fumar. Tenemos claro que es un mal hábito con consecuencias negativas para nuestra salud y queremos eliminarlo de una vez por todas. ¿Qué necesitamos? Apoyo para empezar. Lo primero sería acudir a la consulta del médico que nos orientará sobre cómo podemos dejar de fumar.

Intuimos que dejar de fumar conlleva un aumento de peso. Así que podemos querer apuntarnos a un gimnasio y comer de forma más sana.
Incluso puede que necesitemos la ayuda de otros profesionales cuando la ansiedad se eleve… Vamos a asumir que podemos con ello.
Podríamos, entonces, planificar:

  • El día 15, consulta con el médico para que me de las pautas a seguir.
  • El día 20, consulta con un nutricionista para que revise mi caso y me oriente.
  • El día 25, apuntarse al gimnasio (podría ser contratar a un entrenador personal)
Hacer

A la hora de hacer, podemos especificar qué días seguir en la consulta del médico, ejecutar los menús del nutricionista y por supuesto, ir al gimnasio los días establecidos.

Verificar

Podemos establecer fechas desde/hasta y como nos toca verificar, cada cierto tiempo, analizaremos los resultados de las acciones anteriores: podemos revisar cuántos paquetes fumábamos el día 1 y cuántos el día 40. Si hemos cumplido o no con los menús. Si hemos acudido al gimnasio. Podemos analizar cuántos kilos de pesas o minutos corriendo hacíamos el primer día y cuántos en el día 40…
Después de esos primeros días podemos ver si estamos teniendo en cuenta menos cosas de las que deberíamos tener, por ejemplo, puede que la ansiedad sea demasiado para nosotros y necesitemos apoyo psicológico. Podemos añadir esa nueva tarea dentro del plan de acción y ejecutarla. Así se comienza de nuevo.

Actuar

Con el paso del tiempo los hábitos quedan fijados en nuestro cerebro, ya lo hemos comentado en otras ocasiones, el tema de cambiar de hábitos es muy complicado y no podemos frustrarnos con el proceso. Pero sí podemos asegurarnos de hacer lo máximo posible cada día para llegar a ese punto que queremos.

Este es el resumen, así rápido y en 10 minutos, planifica, haz, verifica, actúa e itera con lo aprendido. Centrémonos en el proceso, seamos consistentes con dicho proceso y lograremos mejorar de forma continua.

Notas:

Definición de la Wikipedia

Principios básicos

Las 5 eses de Toyota

Un método de mejora continua

Espero que el post y el capítulo te hayan resultado interesantes y si quieres saber más o necesitas ayuda, ya sabes dónde estoy.

transforma tu empresa con vanesa ramos es un podcast semanal donde te daré herramientas y técnicas para mejorar tu empresa gracias a la tecnología. Episodio 1.

Criptomonedas: todo lo que siempre quisiste saber y nunca te atreviste a preguntar

By Podcast No Comments

Estamos hartos de oir hablar de criptomonedas. Este episodio es un quién es quién. O qué es qué. Qué son, más o menos lo sabemos, pero por qué hay tantas, cómo se compran y se almacenan o por qué gastan tanta energía, quedará todo aclarado en este episodio.

Antes de nada, como siempre, te dejo el episodio en Spotify y en el resto de plataformas: Podimo, Spreaker, Ivoox, Google Podcast, Apple PodcastYoutube.

Además, te recuerdo: este post es un resumen de todo el contenido que doy en el episodio. Ahí doy mucho, mucho más de lo que hay aquí.

Con las criptomonedas, voy a cerrar arco de los episodios relacionados con el blockchain.

Aclaremos conceptos: qué son las criptomonedas, cómo se usan, cómo se almacenan, cómo funcionan y por qué dicen que son tan terribles para el medio ambiente.

De nuevo, no soy experta en criptomonedas. Jamás se me ocurriría decirte que invirtieras en ellas y si inviertes en ellas, es bajo tu riesgo total y absoluto. Que yo lo haga no implica que tú tengas que hacerlo. Mi madre siempre nos decía eso de “si fulanito se tira por un barranco, tú qué? vas detrás?” Pues eso.

Te recuerdo además, que en los episodios anteriores te expliqué blockchain, los contratos inteligentes y los nfts. Todo ello sin duda está relacionado con el tema de hoy: las monedas virtuales o criptomonedas.

Pero qué son? Cómo se usan?

Qué son las criptomonedas: bitcoin

A estas alturas has oído sí o sí hablar de bitcoin. El bitcoin es una moneda virtual. Sirve para comprar productos o servicios con la diferencia de que al estar sobre la red de blockchain, no existe una autoridad certificadora que se responsabilice de su emisión o que nos registre los movimientos. Mejor dicho, no existe una única autoridad. La propia red es la autoridad, como te conté en el episodio 46.

Todo el mundo está de acuerdo en que es una moneda. Así que sí. Es como si nos pusiéramos todos de acuerdo en que a partir de ahora, los bolígrafos son una moneda. Si nos ponemos de acuerdo TODOS, pues lo es.

Tienen las mismas características más o menos que las monedas normales. Y fue creado por Satoshi Nakamoto. Esto también te lo conté en el episodio 46 del podcast. La idea es crear una moneda virtual, no física, que pueda usarse para comprar y vender cosas en internet. Además, como es programable, puedes asignarle determinados comportamientos y vincularlas a los contratos inteligentes (episodio 47).

Minado de bitcoin

La primera de las criptomonedas fue el bitcoin. El creador (o creadores, ya sabes que esto no se sabe) decidieron hacerla como el oro. Es decir, escaso y finito. Hay un número máximo de bitcoin. 21 millones. La idea que tenemos es que si algo es escaso, tiene más valor que aquello que no lo es, por eso se creó así.

Y al igual que el oro, los bitcoin se minan. Seguro que has oído la frase: minado de bitcoin. Pues es que es exactamente igual que el oro… Mediante operaciones matemáticas, demasiado complejas como para que te lo cuente por aquí, puedes conseguir nuevos bitcoin mediante el minado. Por cierto, en las notas del podcast, os dejo un enlace a un post de Xataka y otro a las preguntas frecuentes sobre bitcoin donde se explica rematadamente bien todo este tema.

Por resumir, minar bitcoins significa que se invierte capacidad de ordenadores para procesar las transacciones y conseguir que todos los usuarios de la red estén sincronizados. De nuevo, os remito al episodio 47.

¿Cualquiera puede ser un minero? Sí. Siempre que tengas software y hardware especial. Estamos hablando de poner a tu ordenador a revisar todas las transacciones anunciadas que se van a hacer en la cadena de bloques, en el blockchain y a resolver los problemas matemáticos que son bastante difíciles de calcular (del orden de miles de millones de cálculos por segundo) para que las transacciones queden confirmadas. Por hacer estos cálculos, se premia a los mineros. Ejemplo: digamos que compro 1 bitcoin (ya me gustaría). Pues una parte de ese bitcoin cuando se efectúe la transacción y quede registrada en blockchain, va a parar a los mineros.

Cada 10 minutos aproximadamente se “descubren” por decirlo así, nuevos bitcoin. ¿Por qué cada 10 minutos? Porque es el tiempo que tarda aproximadamente, la resolución de esos problemas matemáticos complejos que los generan.

Otras criptomonedas

Al igual que hay bitcoins hay otras monedas virtuales. En realidad casi todo el que se empeñe puede conseguir una moneda virtual porque adivinad qué, es programación.

Digamos que te enfadas con el tema de que no te gusta que haya un número limitado de bitcoins. O que eso de las transacciones es un coñazo, que pasas de minar y lo quieres hacer más eficiente. Te creas tu propia moneda. Ese no es el problema, el problema está en convencer a los demás que tiene algún valor.

Algo así es lo que ha pasado con Bitcoin Cash, Ether, con Ripple, con Cardano… y por supuesto con nuestro amigo Dogecoin… Dogecoin, pequeño inciso, se creó con la idea de reírse de las monedas virtuales y del bitcoin en particular. Y a Elon Musk le hizo gracia. De ahí lo de Dogecoin to the moon porque le hace gracia que esa moneda, que empezó como una broma, pueda llegar a sustituir a las monedas más serias.

Como digo, todas estas son monedas virtuales. No todas están en la misma red, es decir, lo habitual es que cada una tenga su red, su cadena de bloques propia.

Ether opera sobre Ethereum que, como hablamos en el episodio 48 es la red en la que puedes desarrollar aplicaciones distribuidas y contratos inteligentes con mayor facilidad. Todas esas escisiones de la moneda principal (bitcoin y bitcoin cash, por ejemplo) se conocen como forks.

En el caso de bitcoin hubo una discrepancia entre la propia comunidad. Mucha gente decía que bitcoin no fue creada para pagarte el café con él y otros mucho sí. Así que en 2017 se separaron. Bitcoincash es más ligera de operar, por eso se pueden hacer muchas más operaciones en menos tiempo.

En el caso de Ether, pasa un poco igual. Sigue un sistema propio que lo hace más “ligero”. Y por favor, entiéndase ligero como: más ágil a la hora de descifrar y cifrar las operaciones, distinto tamaño de bloque, distinto tipo de hash (que es una función criptográfica para codificar los datos de forma que se genere una cadena de caracteres única), menor consumo de energía, etc.

Energía necesaria para el minado

Por que sí, todas esas transacciones consumen energía. Evidentemente. De ahí que hace poco Tesla (bueno, Elon Musk) dijera: podéis pagar vuestro coche con bitcoin y a las pocas semanas soltara un “bueno, ya no”. No es muy lógico para una empresa que pretende cambiar el mundo con baterías solares, que permita pagar con algo que consume energía a manos llenas.

El gasto energético de bitcoin es similar al de un país grandecito. Se estima que gasta tantos teravatios hora como Argentina. Australia gasta unos 70 teravatios más que las transacciones de btc.

Por el otro lado, si preguntas a la comunidad la respuesta es “Y TÚ MÁS”. Es cierto, hay muchísimo gasto de energía en hacer que funcionen las tarjetas de crédito, los cajeros, los vehículos que transportan las monedas… Pero no puedes comparar el número de transacciones efectuadas con tarjetas de crédito en el mundo en una hora, con el número de transacciones realizadas en bitcoin en esa misma hora porque sales perdiendo. Por mucho.

En el estudio de Cambridge que te dejo en las notas dice que el 39% de la energía que se gasta en las transacciones de criptomonedas es energía renovable. Bueno, ojalá. Al final si queremos apostar por estas monedas tienen que ser suficientemente eficientes.

Wallets

Entonces, tenemos un puñado de monedas virtuales, que podemos comprar y vender a través del minado en el caso del bitcoin o de su compra/venta generalizada a través de webs o aplicaciones. Pero qué pasa, que estas monedas tienen que almacenarse en algún tipo. Es decir: necesitas una herramienta para comprar o acceder a la compra/venta de este tipo de monedas y otra herramienta que te sirva de monedero virtual y aquí entran los wallets. Que son exactamente eso. Un monedero virtual donde se almacena el bitcoin que tú has adquirido, por ejemplo.

Hay aplicaciones que sirven para las dos cosas, pero a largo plazo, teniendo en cuenta que bitcoin es algo parecido al oro y que muchos analistas piensan que se acabará convirtiendo en el nuevo patrón oro… quizás no es mala idea alejarlo del sistema que usas para hacer la compra venta. Por lo que pueda pasar.

Igual que con el oro hay muchísimas personas buscando bitcoins, pero también hay algunos que se roban y por supuesto, otros se han perdido para siempre.

Normalmente los billeteros de monedas virtuales, los Wallet, tienen bastante nivel de seguridad y ya te puedes acordar de la contraseña y en algunos casos, las 16 palabras de seguridad y códigos de identificación que hay para acceder a la misma en caso de pérdida u olvido de la contraseña…

Hay casos famosos de personas que han olvidado que tenían bitcoins y ahora que el precio está bastante alto (a la hora de grabar el podcast, un bitcoin son cerca de 30mil euros) intentan acceder a ellos y no es factible porque no se acuerdan de la contraseña.

Conclusiones

Por resumir e ir finalizando el episodio, desde el punto de vista de una persona que ha programado apostar por este tipo de monedas descentralizadas, es un sí. Cómo hacerlo ya es otro tema. A toro pasado, haber invertido en bitcoin hace 10 años hoy te hubiera convertido en millonario. Es un mercado altamente volátil y con muchísimo riesgo. Hay mucha gente que ha perdido mucho dinero. Y sí, hay otros que han ganado muchísimo.

¿Hay futuro en la cadena de bloques? Sí, sin duda. Hay empresas que ya están subiendo sus archivos a blockchain para que todo quede cifrado, verificado y firmado sin pérdida alguna de la datos.

También es cierto que hay un problema y es que blockchain y ordenadores cuánticos, no se juntan para nada. Pero, bueno, el tema de los ordenadores cuánticos es literalmente otro mundo que espero tocar en algún momento.

Notas:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-46037430

https://www.buybitcoinworldwide.com/es/cuantos-bitcoins-hay/

https://www.xataka.com/servicios/bitcoin-la-tecnologia-detras-de-la-moneda-p2p

https://bitcoin.org/es/faq#mineria

https://www.jbs.cam.ac.uk/faculty-research/centres/alternative-finance/publications/3rd-global-cryptoasset-benchmarking-study/

Espero que el post y el capítulo te hayan resultado interesantes y si quieres saber más o necesitas ayuda, ya sabes dónde estoy.

transforma tu empresa con vanesa ramos es un podcast semanal donde te daré herramientas y técnicas para mejorar tu empresa gracias a la tecnología. Episodio 1.

NFT explicado para humanos

By Podcast No Comments

En este episodio abordaré, ya, por fin, qué es un NFT, qué relación tiene con las criptomonedas, qué son los tokens y cómo se relacionan con esto… Y todo está relacionado con blockchain (episodio «Blockchain: qué es y cómo funciona») y contratos inteligentes (episodio «Smart contracts o contratos inteligentes»).

Espero que os quede claro qué es un NFT y cómo funcionan, cómo es posible que se estén vendiendo a chorrón y qué utilidades podría tener esta tecnología en el futuro.

Antes de nada, como siempre, te dejo el episodio en Spotify y en el resto de plataformas: Podimo, Spreaker, Ivoox, Google Podcast, Apple PodcastYoutube.

Además, te recuerdo: este post es un resumen de todo el contenido que doy en el episodio. Ahí doy mucho, mucho más de lo que hay aquí.

En el anterior episodio tomamos contacto con los contratos inteligentes y te hablé de una forma de “pago” con la que pueden vincularse estos contratos.

Además de pagar mediante una moneda normal y corriente, euros, dólares o monedas virtuales, está la posibilidad de pagar con los tokens que no son más que fichas, activos digitales, que van unidos a un valor y que son generados por nuestra empresa o nuestro proyecto o incluso puede ser un proyecto ajeno. Te decía que está la opción de comprar tokens para obtener beneficios sobre nuestro producto o servicio. En el mundo físico, son los cupones de descuento o tickets regalos que hay en cientos de establecimientos.

Qué es NFT

Pues bien, voy a explicarte ahora qué es un NFT en castellano, quiere decir, non fungible token. O activo digital no desgastable. Vamos a tirar de RAE y definir fungible como algo que se desgasta con el uso. El dinero, es un activo fungible. Un escritorio, una silla, son bienes fungibles. Según lo vamos usando, se desgasta.

Entonces un NFT es algo, que de base, no se desgasta con el uso. Entrando aún más en harina, un NFT se define como un registro en una red de blockchain que a su vez, está asociado a algo digital. Ese algo digital, pueden ser imágenes, código, o sea, programas, textos digitales, vídeos…

Es decir, tenemos un sistema (blockchain y en concreto la red Ethereum) que permite programar algo (contratos inteligentes) de forma que queda unívocamente unido a por ejemplo, una imagen. ¿Cómo sabemos que están unívocamente unidos? Porque está programado en la cadena de bloques. Y si recuerdas, en el primer episodio te contaba que lo que se subía a blockchain era casi imposible de falsificar ni modificar porque para cambiar ese registro hay que cambiar todos los demás, usando algoritmos que, si bien no son irrompibles, son MUY difíciles de quebrar.

Vamos un paso más allá. Esos registros, esos NFT’s, contienen información sobre el propio archivo. Al ser posible programarlos puedes hacer, por ejemplo, que cada vez que se vende ese activo, el creador, el programador, recibe una comisión por venta.

Ejemplo básico: supongamos que tenemos una colección de cromos y cada vez que hay un intercambio de cromos, el creador se lleva una comisión. Eso sería un NFT si fuera digital y estuviera programado en blockchain. ¿Entiendes por dónde voy? Basta crear algo digital, asociarlo a un registro en una red de blockchain (repito, Ethereum) y programarlo de forma que si algo ocurre con ello, tú te lleves dinero.

Implicaciones

Ahora, ¿por qué hay tanto revuelo con esto? Porque es la primera vez que a los creadores digitales SE LES ESTÁ REMUNERANDO por su trabajo. Llámalo trabajo, ¿ok? Sí, para alguien igual es una chorrada pero también lo eran los youtubers hace años y mira, un trabajo como otro cualquiera con su cotización de autónomos. Como otro cualquiera no, pero ya sabes qué quiero decir. ES un trabajo.

Hasta hace nada, si un creador de contenido digital (cualquiera que tuitee medio bien, lo es) o un artista que hacía obras en su ordenador, tenía la capacidad de subirlo pero… por lo general, nadie te pagaba por ello.

Hemos usado y reído mil veces con cientos de memes o gifs sin tener que pagar por ellos, ¿verdad?
Ahora, ¿qué pasaría si cada vez que usáramos uno de esos memes se pagara una comisión al creador? Que estaríamos remunerando de verdad a su creador.

Al no ser físico, tenemos tendencia a pensar que NO es real… es digital, son ceros y unos, impulsos magnéticos, pero son reales… Y precisamente por eso, son fácilmente copiables.

Un ejemplo

Imaginemos (estoy muy imaginativa hoy, lo sé) que tienes a un amigo que crea un cuadro digital. Nadie te impide copiarlo y pegarlo. Que se lo digan, por ejemplo, a Juan Ramos (no es pariente) autor de fotografías que acabaron a la venta en Leroy Merlín sin que nadie le diera un duro… Bueno, es que ni le pidieron permiso. Se sorprendió cuando los vio allí delante de sus narices al entrar en una tienda…

El copiar y pegar donde me plazca está a la orden del día en Internet, todo el mundo lo sabe… SI ESTÁ EN INTERNET ES GRATIS. Dejamos para otro día este tema, ¿ok?

Como te decía, tu amigo crea un cuadro que no está en formato físico, sólo en un archivo. Ahora y gracias a bockchain, podría unir ese cuadro de forma unívoca a su autor. Esa pieza, por tanto estará siempre vinculada a su creador. A su autor. Gracias a blockchain se ha creado un certificado de autenticidad. Con esta tecnología te estás asegurando que tu firma siempre estará en tu obra. Así de sencillo.

Pero aún hay más, falta la parte del intercambio y de la compra. Y ahí entra la programación que te contaba antes.

Supongamos que tu amigo crea y tokeniza su cuadro digital. Y además le mete algo de programación, de forma que, cada vez que su cuadro se venda él se lleva un 5% de comisión. Ahora, sólo tiene que subirlo a una galería (o plataforma, más bien) de arte digital. Chimpun.

¿Lo puede hacer cualquiera? Prácticamente. Hay gente que está vendiendo sus memes. Hay dos memes que ya han sido vendidos por su creador por cantidades astronómicas. Otros están vendiendo dibujos de sus hijos.

Otras aplicaciones

Pero esto no sólo aplica a cuadros o arte digital.

Jack Dorsey el creador de Twitter puso a la venta su primer tuit. Y acabó con 3 millones de dólares en los bolsillos.

Aplica a videojuegos. Puedes comprar unas zapatillas Gucci virtuales para tu personaje en, no sé, digamos Los Sims. El que haya creado esas zapatillas (lo lógico sería que fuera Gucci) puede haberle metido programación de forma que cada vez que se pongan las zapatillas, reciban una comisión.

Si conoces Fortnite sabes que puedes comprar armas mejores o bailes para tu personaje. Si alguien crea un arma súper especial y la “convierte” en NFT puedes acabar pujando en alguna plataforma para obtenerla… de la misma manera que ahora pujamos por cuadros, revistas o cualquier elemento coleccionable y revalorizable con el tiempo.

Otro ejemplo: En todos los eventos tenemos las entradas digitales, que por lo general es un código Bidi o de barras. En ningún momento, tienes la confianza de que esa entrada es original. Supones que es original porque la has comprado y te la han enviado al correo pero todos sabemos lo vulnerable que son ambas cosas… Hasta el punto que si te roban el PDF del correo y alguien la usa antes, ya no puedes usarla tú…

Ahora pueden certificarse que esas entradas son únicas, originales e intransferibles. Porque no se enviarán a tu correo, se enviarán a tu billetera, que es una dirección de internet, un monedero virtual donde tú o yo, estamos asociados de nuevo de forma unívoca con una dirección (un chorrazo de números y letras) de internet. En los billeteros, es donde se almacenan las criptomonedas y dentro de poco, podremos almacenar también este tipo de tokens.

Dicho esto, te he dejado en las notas del podcast un montón (pero un montón) de información al respecto. Puede haber cientos de aplicaciones, tantas como al programador o creador se le ocurra.

Notas:

Para qué sirve un token

Qué es un token

Bienes fungibles

Qué son los NFTs

Foto robada en Leroy Merlín

El negocio de los tokens no fungibles

Los activos digitales que están cambiando el coleccionismo

Espero que el post y el capítulo te hayan resultado interesantes y si quieres saber más o necesitas ayuda, ya sabes dónde estoy.

transforma tu empresa con vanesa ramos es un podcast semanal donde te daré herramientas y técnicas para mejorar tu empresa gracias a la tecnología. Episodio 1.

Smart contracts o contratos inteligentes

By Podcast No Comments

En el anterior podcast te hablaba de blockchain o cadena de bloques, el sistema por el cual quedan registradas las transacciones de forma que la confianza de que eso es así, te la da toda la cadena y no un organismo central como un banco o un notario. También te mencioné los smart contracts.

El objetivo de este episodio, es hablarte precisamente de eso, de los smart contracts o contratos inteligentes, de cara a que en el próximo podcast podamos abordar los NFT’s o agárrate con la palabra: non fungible tokens que tan de moda se están poniendo y método por el cuál se están pagando barbaridades en obras de arte digitales. O en memes, que pueden ser considerados así…

Antes de nada, como siempre, te dejo el episodio en Spotify y en el resto de plataformas: Podimo, Spreaker, Ivoox, Google Podcast, Apple PodcastYoutube.

Además, te recuerdo: este post es un resumen de todo el contenido que doy en el episodio. Ahí doy mucho, mucho más de lo que hay aquí.

Para hablar de NFT’s antes hay que comprender que en blockchain existe la posibilidad de programar contratos. Eso son los smart contracts o contratos inteligentes.

Hace un tiempo, os lo enlazo en las notas del podcast, os conté en vídeo una de las aplicaciones de los contratos inteligentes más allá de las criptomonedas. De hecho, en ese vídeo, hay un comentario de un usuario que habla precisamente de los “tokens”, término necesario para entender los NFT’s (non fungible tokens, recuerdas¿?) Pero repito, esto, en el próximo podcast.

Antes, hablemos de los contratos inteligentes. Y ya te adelanto, ¡esto sí puede ser aprovechado por las empresas!

Qué son los smart contracts

Decía en el vídeo que un contrato inteligente no es más que un programa informático. Se crean de forma que sea fácil verificar que se cumplen unas condiciones, lo que sería el contrato en sí y verificar que se ejecuta correctamente. Todo esto sin intervención de nadie más que de las personas que lo han programado y llegado al acuerdo de subir el contrato al blockchain.

¿Qué se sube al blockchain? El contrato, es decir, el programa por el cual, si ocurren ciertas condiciones, se realiza la transacción.

Un ejemplo que ponía en el vídeo es el siguiente: imaginemos que tenemos un contrato con una aseguradora que nos dice que si ocurren determinadas condiciones, nos pagan el dinero del seguro. Esto es programable, tú puedes programar mediante un lenguaje informático, que:
Si ocurre A y B y C u ocurre Z o Y entonces X.

Un ejemplo

Llevado aún más abajo: si ocurre una lluvia torrencial y los cultivos se ven dañados, entonces se restará la cantidad acordada (100.000€) de esta cuenta bancaria y se llevará a esta otra cuenta bancaria.

Esa programación queda almacenada en el blockchain.

Imaginemos ahora que la medición de la lluvia torrencial se hace por sensores, de forma que ese “si ocurre una lluvia torrencial” equivale a “si en el sensor que está en la ip XXXXX el valor medido pasa de 200 litros por hora”.

Lo que se procura en ese contrato es blindar todos los posibles casos. Si todas las partes cumplen lo acordado, no hay fraude. Y de esa fiabilidad da fe la propia blockchain y por supuesto otros sistemas externos que se llaman “oráculos”. Estos oráculos validan las condiciones del contrato. Cuando tienen la información que necesitan pueden decidir si una cláusula es correcta y ejecutar el contrato.

En el ejemplo que te pongo, puede haber un oráculo midiendo todo el rato el sensor. En el momento en que lee que pasa de los parámetros marcados, ejecuta el contrato y por la mañana, el agricultor se levanta con los campos destrozados y 100.000€ más en su cuenta. Es decir, es en tiempo real. Además, hay menos costes, hay menos intermediarios, no hay pérdida de información ni de fiabilidad.
Puede ser creado y ejecutado por cualquier tipo de personas, físicas o jurídicas, pero también por programas o máquinas que funcionen de forma autónoma. Tiene validez sin depender de ningún organismo debido a que es un código que es visible, es decir, todo el que quiera conocer cómo son las condiciones puede ir a mirarlo y no se puede cambiar al existir sobre blockchain.

Organizaciones autónomas descentralizadas

Los Smart contracts abren un mundo de posibilidades: gracias a su potencial aparecen los DAO’s u Organizaciones autónomas descentralizadas. Es un tipo de organización que es controlada totalmente por programas.

No quiero meterme muy a fondo porque es más complejo de contar pero te voy a poner un ejemplo rápido para que lo entiendas. Imagina una comunidad de vecinos. Todo el mundo paga unas cuotas que se usan para pagar averías y mejoras en la comunidad. Imagina ahora que en lugar de pagar en euros, mediante contratos inteligentes, los vecinos depositan los fondos en criptomonedas, en Ethers. El dinero de la comunidad estaría en manos de todos y de nadie al mismo tiempo. Hasta que no ocurra algo, el contrato inteligente tendría retenido ese dinero a la espera de tomar una decisión democrática que sería totalmente transparente. ¿Por qué? Porque es un programa visible a todo el mundo e imposible de modificar al estar en blockchain.

Imaginemos que hay que reparar la barandilla del portal. Un vecino, genera una petición. Se adjuntarían tres presupuestos y pasado un tiempo se adjudicará al presupuesto que más votos positivos tenga. En ese momento, se desbloquea el dinero. Todo esto de forma automatizada, democrática, transparente y con reglas conocidas por todos.

Ethereum

Ethereum es la plataforma más famosa en cuanto a la ejecución de los Smart Contracts. Está basada en blockchain, como Bitcoin y permite ejecutar contratos entre nodos, entre pares. Entre dos personas que así lo quieran o máquinas, vaya.

Ethereum tiene su propia criptomoneda, mineros y su propio blockchain, pero el lenguaje de programación es mucho más fácil de usar y más extenso que Bitcoin.

Hay más plataformas, pero Ethereum es la que más está apoyando este tipo de programación.

 

Criptomonedas y tokens

Ahora, si te preguntas si un Smart contract tiene que ir siempre ligado a una moneda fiat (la normal) o criptomoneda, la respuesta es no. Aquí es donde entran los “token”.

Antes de concluir el episodio y dado que en el próximo vamos a hablar de NFT’s quiero que te quedes con esto:

  • tenemos las criptomonedas( bitcoins, Ethers, etc), que más o menos tienen las mismas características que el dinero que manejamos en nuestro día a día (son fungibles, es decir, se consumen con su uso, divisibles, portátiles y con un suministro limitado. Están pensadas para sustituir al dinero físico, comprar bienes y servicios, por ejemplo. Aunque hay algunas diferencias. Dentro de las criptomonedas tenemos las “altcoins” pero en eso ahora no entramos.
  • y luego están los tokens, que son activos digitales que se pueden usar dentro de un proyecto determinado. Estos van unidos a un valor, puede ser un servicio, por ejemplo. Puede ser propio o ajeno,… Puede servir para pagar por un trabajo, pero también como incentivos. Compro tokens y puedo tener un servicio extra en tu empresa. En la vida real, puedes imaginarte un ticket regalo. O los corticoles de El corte Inglés en España. Algo que te permite acceder a un servicio extra. Antes era en papel y ahora está programado dentro del blockchain.
transforma tu empresa con vanesa ramos es un podcast semanal donde te daré herramientas y técnicas para mejorar tu empresa gracias a la tecnología. Episodio 1.

Blockchain: qué es y cómo funciona

By Podcast No Comments

Blockchain, NFT’s… todo forma parte del mismo vocabulario que, si te pasa como al resto de la gente, no acabamos de entender muy bien.

Este podcast trata de explicar blockchain de forma que lo entendamos todos, al modo: cabras, vacas y ovejas. Realidades físicas que sí podemos tocar y comprender en lugar de palabros indescriptibles e inconcebibles.

Aquí arranca un arco de tres o cuatro episodios para explicar qué son los NFT’s y por qué lo están pegando tan fuerte.

Antes de nada, como siempre, te dejo el episodio en Spotify y en el resto de plataformas: Podimo, Spreaker, Ivoox, Google Podcast, Apple PodcastYoutube.

Además, te recuerdo: este post es un resumen de todo el contenido que doy en el episodio. Ahí doy mucho, mucho más de lo que hay aquí.

Hoy no voy a hablaros de técnicas así concretas para aplicar porque me embarco en un mini arco de podcast de al menos tres, quizás cuatro, episodios para explicaros bien (o al menos intentarlo), qué son los NFT’s. Aunque no, no voy a hablar de NFT’s porque para eso hay que explicar antes qué es un contrato inteligente y, antes de esto, explicar qué es el blockchain o cadena de bloques y por qué tanto revuelo hay con esto.

Así que sí, el objetivo es explicar qué son los NFT’s pero antes, voy a intentar explicar todo lo demás.

Si lo hiciera en un único episodio nos podrían dar las uvas y mira, no es mi intención volveros locos.

Guía para escuchar estos episodios

Aquí tienes una pequeña guía para saber cómo escuchar estos episodios:

  1. ¿Sabéis lo que es blockchain? Si la respuesta es sí…
  2. ¿sabéis qué es y cómo funcionan los contratos inteligentes? Si la respuesta también es positiva, entonces podéis saltaros el episodio 46 y el 47 e iros directamente al 48. Si la respuesta a alguna pregunta es no, o queréis refrescar conocimientos, os toca ir semana a semana. Prometo no aburriros.

Entonces, vamos a empezar por el principio, porque para entender lo que es un NFT hay que ir dos pasos atrás: hay que entender qué es la cadena de bloques o blockchain y qué son los contratos inteligentes o Smart contracts. Voy a usar los dos términos de forma indistinta.

Qué es el blockchain

Hace tiempo en 2019 publiqué un vídeo explicando qué era el blockchain, o más bien cómo funcionaba. Y os lo explicaba con una historia: la de la tribu de los YAP, que me parece super representativa de cómo funciona este sistema. Esta tribu, funciona así:

  • Todos conocen qué tiene el resto de la tribu, es decir, qué propiedades pertenecena cada miembro.
  • Esto ha sido así durante generaciones.
  • Se basa en la memoria colectiva.
  • Cada vez que hay una transacción, se junta toda la tribu y se graban en su propia memoria los cambios.

Digamos ahora que eres un tío muy listo. Y supongamos que quieres derrocar al gobierno. Además quieres quitarles el poder y el control que tienen sobre las monedas y que crees que hay otra forma posible de hacerlo. Esa forma, no es más que la que utiliza la tribu de los YAP (os dejo en las notas el enlace a la Wikipedia). 

Ahí entra en escena Satoshi Nakamoto. No está nada claro quién es este señor. O señora, o grupo, o lo que sea. El caso es que en 2008 apareció un pdf bajo ese nombre (Satoshi Nakamoto) en una lista de correo de criptografía donde se describía un sistema para P2P de dinero digital. Es decir, una forma de intercambiar dinero sin ningún banco por el medio. Así se crea el bitcoin. Y para registrar los intercambios de ese dinero inexistente (como cualquier otra moneda del mundo, en este punto pero ya llegaremos ahí) se crea el blockchain o cadena de bloques, que viene a ser un libro contable. Dicho así muy sencillo para que lo entendamos todos un poco.

El blockchain, dicho en llano, es un conjunto de tecnologías que permiten que haya transferencia de valores o de activos sin nadie más por el medio.

Vale, sigo muy en abstracto, lo sé. Bajo ahora, no te preocupes.

Venga, ¿qué es entonces el blockchain o cadena de bloques? Es una cadena de registros, un sistema, una estructura de datos, que se va agrupando en conjuntos o bloques a los que se va añadiendo informaciones relativas a otros bloques de la cadena anterior en una línea temporal. 

Recuerdas lo de la tribu de los YAP, ¿no? El tema es que para registrar un intercambio de activos, todo el mundo en la cadena tiene que recordar qué había antes y qué hay ahora. Es lo mismo pero con ordenadores. Mediante criptografía, lo que hay en un bloque sólo puede ser cambiado modificando TODOS LOS BLOQUES QUE VIENEN DETRÁS. 

Un ejemplo

Voy con un ejemplo de granjeros totales. Imaginemos, Pepe quiere comprar una cabra y ahora tiene cuatro en lugar de tres. Eso se sube a la cadena de bloques donde aparece, Pepe, cuatro cabras. Luis compra una oveja después de Pepe y se registra en su bloque (en el de Luis): Luis tiene 1 oveja, Pepe tiene 4 cabras. Luego, María compra tres vacas. Se sube a la cadena y se registra en el bloque de María: María tiene 3 vacas, Luis 1 oveja y Pepe 4 cabras.

De repente, Pepe vende dos cabras y pasa a tener dos. Este cambio se registra en su bloque, pero también en el de Luis y en el de María. Es decir, TODO cambiará a la nueva información. Porque TODOS tienen que recordar las nuevas condiciones. 

Esto es lo que significa “entorno distribuido” y “base de datos pública no relacional”.

Al final, la cadena de bloques es un registro contable que garantiza la seguridad de ese dinero digital. En el ejemplo anterior, cambias animales por bitcoins y ya lo tienes.

En lugar de animales, pon objetos que sean más de nuestro día a día: casas, coches, seguros,… cualquier propiedad. Ahora quienes certifican que algo es tuyo son los bancos, los notarios, los abogados,… Sin embargo, con blockchain, quien lo certifica es el resto de bloques de la cadena.

La firma de documentos, el envío de algún documento importante,… puede hacerse por blockchain para que quede registro que se ha enviado y firmado sin posibilidad de falsificación. Los contratos públicos, también pueden subirse a la cadena de bloques.

Entre pares, entre personas, está la opción de los contratos inteligentes que hablaremos en el próximo podcast.

Principales problemas de blockchain

Son los siguientes:

  • Tiempo y potencia: como cada vez hay más bloques, cada vez hay más lentitud al modificar el bloque. 
  • Escalabilidad: hay limitaciones de tamaño de bloque de tiempo de respuesta.
  • Privacidad: en 2019 se demostró que el cifrado de blockchain no era irrompible, como se creía hasta ese  momento. Es cierto que no es fácil. Tiene muchísima más dificultad que hackear (no me gusta usar esta palabra para esto) una de nuestras contraseñas o plataformas habituales en internet, pero es factible. 
  • Sostenibilidad: principalmente, en el minado de bitcoins se consume mucha energía. Mucha más de la que puedas pensar. Esto lo veremos en el episodio de criptomonedas. 
  • Legalidad: pues hombre, precisamente es lo primero que se ha quebrado, por así decirlo. NO hay una regulación específica porque es precisamente lo que se buscaba: huir de este tipo de organismos. 

Espero que te haya quedado un poco más claro en qué consiste la cadena de bloques o blockchain. La semana que viene, hablamos de contratos inteligentes, o smartcontracts y para la siguiente NFT’s que están dando mucho que hablar.

Notas:

https://es.wikipedia.org/wiki/Yap

https://www.xataka.com/criptomonedas/satoshi-nakamoto-quien-sea-que-fuere-desconocido-creador-bitcoin-20-personas-ricas-mundo/

https://es.wikipedia.org/wiki/Cadena_de_bloques

Espero que el post y el capítulo te hayan resultado interesantes y si quieres saber más o necesitas ayuda, ya sabes dónde estoy.