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Hay muchas técnicas de productividad que podemos aplicar para poder ser más eficientes. Lo ideal es buscar hasta encontrar la que mejor se ajuste a nosotros y por supuesto, aplicarla hasta el final.

Las tres técnicas de productividad que hoy te traigo, son sencillas de aplicar y sobre todo la última, bastante curiosa. Son las técnicas de Ivy Lee, Jay Shirley y Marc Andreessen.

Antes de nada, como siempre, te dejo el episodio en Spotify y en el resto de plataformas: Podimo, Spreaker, Ivoox, Google Podcast, Apple PodcastYoutube.

Además, te recuerdo: este post es un resumen de todo el contenido que doy en el episodio. Ahí doy mucho, mucho más de lo que hay aquí.

Vamos con otro de esos temas que de vez en cuando me gusta traer y que toca ligeramente tecnología pero tiene más que ver con las personas y con cómo aprovechar el tiempo que tenemos para conseguir hacer más cosas.

Vuelvo a hablar de técnicas de productividad y quiero con esto hacer una mención a la necesidad de hacer hueco. Subestimamos lo que media hora al día puede hacer por nuestra vida y sobre estimamos lo que podemos hacer en una semana.

Hay que hacer hueco a aquellas cosas que nos lleven a mejorar y a ser más eficientes. Estamos en un momento donde no paramos de correr de un lado para otro para poder llegar a todo y acabamos frustrados, agotados y quemados. Si no paras media hora al día para abstraerte y visualizar desde un punto algo más alejado qué estás haciendo, en qué se te van las horas y cómo mejorar ese momento, acabará la vida parándote por ti porque no somos máquinas.

El estrés es bueno, en su justa medida. Está bien que nos pegue un chute cuando necesitamos hacer algo de forma inmediata pero no podemos tener cortisol corriendo de forma constante por nuestro organismo porque acaba afectando a nuestra salud.

Es necesario PARAR para ser más productivos y eficientes. Es necesario EVALUAR qué hacemos en nuestro día a día.

Y es necesario ser conscientes de las técnicas de productividad que pueden ayudarnos a ser más eficaces sin dejarnos llevar por niveles de ansiedad más elevados de lo que sería deseable.

Ya había hablado de este tema en el Podcast en los episodios que te dejo en las notas. En concreto había mencionado el bloqueo del tiempo, de otras técnicas y de varias herramientas que nos ayudan a ser más productivo, como es Trello o Asana. Así que vamos a por nuevos métodos que te recomiendo probar para que tú mismo decidas cuál te gusta más y te encaja mejor.

La primera de las técnicas de productividad: Método Ivy Lee

Pese a que no soy muy fan de las listas de tareas y lo digo yo que tengo un bullet journal lleno de listas de cosas por hacer, reconozco que son prácticas para liberar la hormona que nos da gustito al acabar una de esas tareas de la lista.
Vamos a empezar con una de estas formas de productividad: el método IVY LEE. Este método fue creado por el profesional del que ha tomado su nombre a inicios del siglo XX. Como veis el problema de buscar hueco para sacar más rendimiento de nuestras horas no es nuevo. ¿Que se ha complicado? Por supuesto. Pero novedad… pues no es.

Este método consiste en hacer una lista de 6 tareas. Únicamente seis. Además, se establece una prioridad, lo más urgente primero. ¿Cuándo lo tienes que hacer? Al finalizar tu día. De forma que al llegar al siguiente turno de trabajo, tienes claro en qué tienes que trabajar y en qué orden. Y como siempre, nos enfocamos en ESA tarea que tenemos que hacer y la acabamos antes de pasar a la siguiente.

Pero ah, ¿las interrupciones? Bueno, una cosa son interrupciones y otra cosa imprevistos. Los imprevistos se tratan en el momento, con el compromiso de que una vez finalizados, volvemos a la lista de tareas. Las interrupciones…..

Ya te he contado lo negativo que es para nuestro cerebro la multitarea. Empieza a relacionarse con demencia y alzheimer y particularmente, no quiero nada de esto en mi vida, así que olvídate de interrupciones (adivina, siii, bloqueo de tiempo…). Focaliza todo tu esfuerzo en esa única tarea. Y si llegas al final del día con tareas por hacer, las pones en la lista para el día siguiente.

Anímate a probarla y si crees que no merece ni siquiera el esfuerzo, vamos a por la siguiente técnica.

:La técnica Jay Shirley

Jay es un desarrollador creador de una aplicación llamada The Daily Practice y lo que pretende es organizar mejor las tareas y el tiempo disponible para aumentar la productividad.

¿En qué consiste? Se trata en organizar una lista de tareas que responden a tres tipos de categorías:

  • Necesito: Lo que se debe hacer hoy.
  • Debería: Importante a largo plazo.
  • Quiero: Cosas que disfrutas haciendo.

En el apartado Necesito, meteríamos aquellas tareas que sería necesario hacer antes de acabar el día y que tienen un impacto inmediato.

En el Debería… bueno todos sabemos qué debería ir en el debería (hacer ejercicio, comer más sano, conectarme a la aplicación nueva y meter información,…) Son tareas que son necesarias para lograr objetivos a largo plazo.

Y el quiero son las cosas que te apetece hacer porque te gusta: quiero viajar, quiero ir a dar un paseo, quiero grabar un podcast… Estas son las que te permites hacer en tu tiempo libre.

Después de sacar esta lista de tareas, toca saber por dónde empezar. ¿Qué sería lo ideal? Pues dedicar tiempo a los diferentes grupos. Es decir, se trata de variar entre un grupo y otro de tareas. Por ejemplo, empezamos por el necesito, acabamos una tarea y podemos dedicarnos a una tarea de las de debería… Y por supuesto, a lo largo del día, haz tareas del apartado “quiero”: tareas que te gusten y con las que disfrutes.

Al día siguiente, analiza qué has hecho y comprueba si has realizado alguna tarea de las tres columnas. Y por cierto, no me digáis que no es ideal usar Trello para aplicar esta técnica de productividad. Es perfecta.

En esta técnica no sólo miramos el apartado trabajo, si no nuestro día de forma completo.

La técnica Marc Anderssen

Vamos a por la última técnica, la técnica Marc Anderssen. Esta técnica es una anti lista, se conoce como “anti to-do”. Y le da la vuelta a las cosas. Particularmente, no la considero como una técnica de productividad si no una técnica maravillosa para conocer y premiarte, por todo lo que has hecho durante el día.

En lugar de castigarte y fustigarte con todo lo que te ha faltado por hacer durante el día, lo que te propone esta técnica es que, llegado el final del día, apuntes TODO LO QUE SÍ HAS LOGRADO HACER.

La lista de cosas que hacer, nunca va a finalizarse al 100%. Siempre nos van a ocurrir problemas, o imprevistos, así que en lugar de enfocarte en lo negativo, este tipo de técnica te permite medir lo bien que lo estás haciendo. Después, sabiendo todo lo que haces puedes medir tu progreso, puedes calcular en qué has aprovechado tu tiempo. Y por supuesto, puedes mejorarlo.

El principal problema, bueno, que si vas como creo que puedes ir, como pollo sin cabeza que se dice habitualmente, no llevas una buena organización de tu día o las interrupciones son demasiadas… falta un poco de estructura que sí te dan otras técnicas. Pero a mi modo de ver, sirve mucho en combinación con otras técnicas para ver TODO lo que haces en tu día.

Enfócate en lo positivo, en todo lo que sacas adelante y prémiate por ello. Esto no lo dice la técnica, lo digo yo.

Notas:

Método Ivy Lee

El nivel de cortisol y tu salud

El bloqueo de tiempo

Técnicas para ser más productivo

Método Jay Shirley

Las listas anti-todo y cómo pueden ayudarte a ser más productivo

Espero que el post y el capítulo te hayan resultado interesantes y si quieres saber más o necesitas ayuda, ya sabes dónde estoy.

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