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¿Quién inventó el compilador? Grace Murray Hopper

By | Mujeres y tecnología, personal | No Comments

El compilador lo inventó una mujer

Aunque no os lo creáis yo descubrí hace bien poco que el compilador lo había inventado una mujer. Es lo que pasa, estamos tapadas en una industria de hombres y resulta que, sin nosotras, esa industria tal y como la conocemos no existiría.

Grace Murray Hopper.

Esta gran desconocida es la persona gracias a la cual los programadores no tenemos que volvernos locos (más aún se entiende) programando en código máquina. Es la persona que hizo que existieran los lenguajes de programación, algo más cercano a nuestro lenguaje natural y la que consiguió que ese lenguaje casi natural, fuera interpretado correctamente por la máquina. Básicamente, desarrolló el compilador.

Ahora os traduzco todo esto a algo más humano…

¿Qué es un compilador?

Bueno, tenemos que irnos a una pregunta anterior aún. ¿Cómo entienden la información los ordenadores? Todos sabéis, más o menos, que un ordenador no es más que ceros y unos. Es la unidad de información básica o bit. Un 0 o un 1. Los ordenadores, almacenan y componen esos ceros y unos, que realmente son señales eléctricas, en unidades de memoria. Y para hacerlo usa lo que se conoce como “lenguaje máquina“.

El lenguaje máquina, como podéis deducir, es lo único que la máquina entiende. Y son instrucciones de este tipo:

código máquina, se ve la necesidad de un compilador

Código máquina By German [Public domain], from Wikimedia Commons

MOV, INT, DX, AX, AH, PUSH… Y posiciones de memoria. Como veis aquí arriba, ese maremagnum de cosas no es más que un ‘Hola Mundo’ cualquiera.

Os imagináis lo que es programar… algo más bestia… ¿¿en eso??

Pues aquí entra Grace Murray Hopper

Grace se alistó en la armada en plena segunda guerra mundial y con su formación en física y matemáticas entró directamente a trabajar en la construcción del Mark I. Este fue el primer ordenador electromecánico y su primer uso fue en una empresa de seguros haciendo operaciones matemáticas. El trabajo de Grace fue, sobre todo, realizar aplicaciones para este primer ordenador.

Después de esto, Grace siguió trabajando en los desarrollos de aplicaciones de otras computadoras (UNIVAC, fundamentalmente) dentro de la compañía matriz y allí fue donde desarrollo el primer compilador.

Me la imagino diciendo que programar en lenguaje máquina era un tostón (que lo es) y que tenía que haber una forma más fácil de hacerlo. Y vaya si lo hizo. Porque no paró tras crear y desarrollar el compilador. Si no que sentó las bases para que se pudiera desarrollar el primer lenguaje de programación que muchos usamos. El COBOL.

Un paso más allá del compilador

Grace pensó que ya que tenía un compilador, podía crearse un lenguaje de programación que fuera sencillo de usar y que mediante órdenes en su propio idioma sirviera independientemente del ordenador que se estaba usando. Aunque no participó directamente en su diseño, fue miembro del comité original para crearlo.

Al final de su carrera profesional, también participó en los comités de estandarización de los lenguajes COBOL y FORTRAN. Ambos lenguajes siguen presenten en nuestros días.

Se consideran lenguajes perdidos porque apenas quedan programadores que los conozcan… y los que quedan ganan mucho dinero 😉

Grace Murray Hopper recibió muchos reconocimientos en vida. Cuenta con más de 40 doctorados honoris causa y sin embargo, a pesar de todos los reconocimientos… sigue siendo tremendamente desconocida.

Espero que este artículo os haya resultado interesante y por si acaso, os dejo aquí y aquí los otros dos artículos relacionados con esta misma temática de Mujeres y tecnología.

¡Gracias por leerme!

La imagen de dominio público sacada de la Wikipedia es del Smithsonian Institution con licencia CC BY 2.0 vía Wikimedia Commons

Emprender desde dentro. Reflexiones de una emprendedora.

By | personal | No Comments

Hoy no os voy a soltar nada sobre tecnología. Sí que voy a contar un poco, por qué y para qué doy este paso aunque está también explicado en la página Sobre mí

Hace días que le vengo dando vueltas a este asunto y como en otras ocasiones, al final, como mejor me sale todo es por escrito así que ahí va.

¿Por qué emprendo?

Pues si soy fiel a la verdad, a toro pasado y echando un vistazo a mi vida, lo que no entiendo es qué hacía yo dentro de una empresa, o varias, durante tanto tiempo.

Emprender siempre estuvo dentro de mí. Recuerdo una conversación con mi hermano a eso de los 8/9 años donde le soltaba una sentencia tal que así: cuando tenga 23 años tendré una empresa.

Ni a los 23 ni a los 30… a los 40.

Los estudios, la carrera, la primera empresa, los primeros trabajos… lo que en determinados círculos se llama zona de confort y en otros, o en los mismos, la rueda del hámster.

Te metes en un círculo que te empeñas en seguir.

Hace poco, escuchaba un podcast donde una coach comentaba que la vida te va dando pistas para hacer que te despiertes y descubras que eso no es lo que vienes a hacer aquí. Y cuando no le haces caso las veces que te llama la atención, llega en forma de drama.

En mi caso, mirando para atrás, parece totalmente cierto.

La semilla del emprendimiento siempre ha estado ahí, desde hace tiempo, muchos años. En determinado momento, hace cuatro años, vuelve (porque se había ido por un tiempo) el malestar… es una molestia que hace no ya no te lo pases bien en tu trabajo, es complicado definirlo pero seguro que algunos veis por dónde voy. Hay algo… algo que hace que tú ya no pertenezcas a esa comunidad, a esa empresa. Algo que empieza a removerse.

Hay algo que no está bien

En mi caso ocurrió en una época de cambios. El viernes estaba todo bien… y el lunes siguiente, rompo a llorar mientras me subo los pantalones apoyada contra la pared de la habitación.

Pasé por el psicólogo. Síndrome de burnout. Síndrome del quemado. No me sentía reconocida en mi trabajo ni en ningún otro ámbito de mi vida, quería irme. Dejarlo todo. Huir.

A finales de ese año, la vida me daba una hostia aún más grande. Mi padre fallecía a 6 meses de cumplir los 65 años. Albañil, toda la vida en la misma empresa, su objetivo, su fecha de fin, su fecha de inicio de vida… los 65.

Y me vi a mi misma diciendo, literalmente, hostia tú… que igual no llegas.

Mi padre fallecía en Diciembre y mi carta de baja estaba en la mesa de mis jefes en Enero.

Mejor, digamos para qué emprender

A partir de ahí me lancé a los brazos del emprendimiento, vale, primero descansé, puse en orden mis prioridades y decidí que yo no quería luchar contra los clientes. Esa es la sensación que me estaba matando… Luchar contra los clientes.

Yo quería apoyarles. Levantarles, hacer crecer sus proyectos. Ayudarles. Como siempre me ha gustado hacer.

Después de un intenso curso de autoconocimiento, encontré mi para qué.

Para ayudar.

Apoyar.

Sumar.

Era bien sencillo, siempre había estado ahí.

Todos mis años en empresa me han servido. Me han enseñado cómo tratar con personas de todo tipo. Tengo además, una capacidad innata para ver qué ocurre en las empresas o en los entornos donde me incorporo. Y tengo una capacidad brutal para liarla. 🙂

Liarla en el buen sentido, en el sentido de hacer mejor las cosas.

Este autoconocimiento me ha ayudado en todo momento a saber por dónde dirigir mi emprendimiento. Qué hacer, qué no hacer, cuáles son mis valores.

Entonces, ¿la solución es emprender?

No. Quizás la solución hubiera sido un cambio de trabajo. Otra empresa. En mi caso no valía, por lo que os he dicho ahí arriba…  Yo quería montar una empresa.

Siendo sinceros, emprender no es fácil. No es para todo el mundo.

Además de los problemas económicos (España es diferente, ya sabéis) sumamos otro buen montón de problemas. Empezando por nosotros mismos y nuestra mentalidad. Nuestra capacidad de creérnoslo.

No es nada fácil. Y no tiene por qué ser para todo el mundo.

Un día te lo crees, al día siguiente estás hundido, luego te recuperas, vuelves a pensar que todo irá bien, aparece un problema y otro… y te sientes sólo. Muy sólo.

Emprender: Nuestro día a día.

Un día en la vida del emprendedor

O tienes de repente un problema con tus socios, la gente cambia, quizás en un primer momento todo iba bien y ahora es todo una mierda. Es normal. ¡Cambiamos!

Mal estaría la cosa si no lo hiciéramos. El ser humano busca evolucionar, puede que de una forma que ni te imagines. Quizá no es emprender lo que necesitas, quizás es un cambio de aires, un nuevo trabajo…

Consejo desde dentro

El único consejo que puedo dar en esto del emprendimiento es que hay que aprender. Es fundamental aprender.

De otros y de ti mismo. Aprender lo que va bien y lo que no.  Cuál es la mejor forma de validar que tu negocio funciona. Aprender de finanzas, de comunicación, de marketing. A saco.

Y desaprender. Desaprender implica liberarte de ideas preconcebidas, de restricciones, de límites. Desaprender de lo que nos han dicho en la escuela y en la universidad y sí, reaprenderlo todo de nuevo.

 

Frase de Sheryl Sandberg

Sheryl Sandberg – https://successstory.com/inspiration/women-entrepreneur-quotes

En mi caso aproveché todo lo que pude la semana que nos daban la formación en el concurso Eureka. Fue un máster en toda regla. Así que aunque no tengas una idea clara, puedes presentarte a este concurso. Te aseguro que aunque no te presentes, merecerá muchísimo la pena. Los ayuntamientos suelen tener este tipo de cursos a disposición de todo el mundo. Por no hablar de plataformas MOOC como Coursera, Miriada X…

Justo esta semana que viene aparece En unos días tenemos Woha-up. Un evento donde podrás aprender de los mejores, así que, si algo de lo que te he contado te ha hecho clic, o en algún punto has dicho: ay… esto me suena…

Hazme caso y no te lo pierdas. Aprenderás a saco y validarás tu idea de negocio. Y si no la tienes, no pasa nada, saldrás con las ideas mucho más claras para cuando te llegue el momento.

No te lo puedes perder.

Ada Lovelace: la primera programadora de la historia

La primera programadora de la historia: Ada Byron

By | Mujeres y tecnología, personal | One Comment

El primer programador de software de la historia… fue una mujer

Si no estáis metidos en el mundo de la informática es más que normal que desconozcáis nuestros mitos. Hoy os hablo de la que para mí sigue siendo una referente, completamente ignorada hasta 100 años después de su muerte: Ada Lovelace (de nacimiento Ada Byron). La primera programadora de la historia.

Como os dije en el artículo anterior, quiero arrancar una serie de posts dando visibilidad desde mi pequeña esquina del universo, a aquellas que fueron por delante de nosotras. Hay tantas y tantas mujeres en la ciencia que no han tenido reconocimiento… Que cuando una lo obtiene es como si hubiera que apuntarlo en el calendario o aplaudir con las orejas…

Ada Byron fue la hija del célebre poeta Lord Byron y se definía a sí misma como una, agárrate, “científica poetisa”  ¿no es total? ☺
¿quien dijo que la literatura y la ciencia debían estar separadas? 😉

Por su posición social, tuvo la fortuna de conocer a grandes científicos como Faraday y desde pequeña destacó por su talento matemático.  Precisamente por su cuidada educación tuvo la suerte de conocer y llegar a ser amiga de Charles Babbage.

Ahí donde lo veis, Babbage estaba trabajando en una máquina que hacía operaciones matemáticas de forma automática, sin la intervención humana. O lo que es lo mismo: estaba trabajando en una máquina a la que poder dar instrucciones para que pudiera realizar todo tipo de cálculos matemáticos.

No, no estaba trabajando en la calculadora. Esa ya había sido inventada por Blaise Pascal (Pascal, otro grande…). Babbage buscaba dar un paso más, algo que hiciera cálculos más complejos.

¿Por qué se dice que es la primera programadora de la historia?

Volvamos a Ada…

Ada tuvo que llevar la vida de mujer, esposa y madre, que le esperaba en 1840 a cualquier otra mujer. Un marido, tres hijos y un aburrimiento mortal.

Como no había tele, decidió seguir estudiandoSu tutor en aquella época, al ver las preguntas y las inquietudes que esta tenía, le comunicó a su madre su preocupación por que “pensaba como un hombre”. Afortunadamente, nadie le dijo a Ada que dejara de estudiar.

En determinado momento, Ada vio en Babbage la oportunidad de dedicarse a una vida intelectual y le ofreció su ayuda. Los progresos de Babbage con la máquina analítica habían sido publicados en un artículo científico en italiano. Ada se ofreció a ayudarle en la traducción al inglés y así empezó a colaborar con él.

Y así también, aparecieron sus propios estudios sobre la máquina analítica que acabaron compilados en lo que llamó Notas.

La visión

En sus Notas, Ada deja claro que la máquina puede ser capaz de hacer muchas más cosas. No se limitó a ver lo que veía Babbage, vio más allá.

Estas notas reflejan ideas para usar la máquina analítica de una forma que hasta entonces no se había planteado. Ada imaginó la máquina obteniendo resultados después de haber sido alimentada por símbolosVio una diferencia entre datos y proceso.

Sin saberlo, estaba creando la informática.

Precisamente en la última de sus notas Ada describe de forma detallada las operaciones necesarias para que, mediante tarjetas perforadas, la máquina diera una secuencia de números. Es decir, acababa de programar la máquina. Y todo esto de forma abstracta ya que la máquina no llegó a crearse realmente.

¿El reconocimiento?

Sobra decir que el reconocimiento, nunca le llegó en vida. Cuando publicó sus notas en la revista científica Scientific Memoirs  no la tomaron en serio. Era una mujer. Y las mujeres no tenían un pensamiento científico.

Ada Lovelace falleció en 1853 a la edad de 36 años. Y hasta 100 años después de su muerte, en 1953, no se la reconocería como autora del  software del considerado primer modelo de ordenador. La primera programadora de la historia.

Personalmente, me asombra la capacidad de ver más allá que tuvo, esa visión que la ayudó a imaginarse algo que para nosotros es nuestro día a día. Esa capacidad de abstracción e imaginación que la hacen ser hoy la primera programadora de software.

La imagen de dominio público sacada de la Wikipedia es de Margaret Sarah CarpenterArt Work Details page. Original upload was at English wikipedia at en:File:Ada_Lovelace.jpgEnlace

Hedy Lamarr te mira raro por no conocerla

Mujeres y tecnología

By | Mujeres y tecnología, personal | 5 Comments

¿Mujeres y tecnología? ¿Eso existe?

Hace unos días nos desayunábamos (es un decir) con una noticia que a las programadoras y a todas las mujeres informáticas en general nos suena de mucho. La noticia es que se ha realizado un estudio para determinar por qué se están vaciando las aulas de informática de mujeres.

Si leeis el artículo, veréis que la respuesta es compleja. No vale únicamente con echarle la culpa a nuestro cerebro, a las habilidades o directamente a la sociedad. Algún machista iluminado aducía en los comentarios que “estamos menos capacitadas para trabajar en la informática que los hombres porque nuestro cerebro se preocupa más de otras cosas como enseñar o sanar”.

Claramente esta persona no tiene ninguna mujer a su lado porque le hubiera dado una colleja.

Personalmente, he optado por no leer los comentarios de la noticia que enlazo porque como dice una amiga mía “me dan pampurrias” (es una expresión zaragozana que creo que se entiende).

Es verdad, el cerebro de las mujeres es distinto del de los hombres.

Pensamos más en “radial”, todo está relacionado con todo mientras que los hombres hacen una tarea tras otra.

No hay más que vernos haciendo la compra. El hombre sigue una lista y si no está en la lista, no cae en ello. Las mujeres vamos por el pasillo del super diciendo: “y harina para el bizcocho que planeo hacer el viernes… el sábado vienen a comer, necesitaré arroz para la paella… y chocolate. El chocolate siempre viene bien.”

Y precisamente por que nuestro pensamiento es en global, tenemos la suerte de poder ver y atacar los problemas en su conjunto. Tenemos 15 frentes abiertos, los controlamos todos y podemos responder a cada uno de ellos sin problema.

Ojo, no estoy diciendo que la capacidad de pensamiento masculino sea inferior, repito, son distintos. Y en muchas ocasiones me encantaría poder tener esa capacidad, ese traer mis pensamientos terriblemente dispersos a una fila donde pueda atacar las tareas una detrás de otra.

He trabajado en un mundo de hombres, más de diez años. Sigo haciéndolo. El problema de que no haya mujeres informáticas es entre otras muchas causas, culpa nuestra. En determinado momento (en el estudio dicen que a los 10 años) las niñas dejan de ver el ordenador y la informática como una carrera y lo entienden como una herramienta para otras cosas.

Apenas hay profesoras que inspiren. En la carrera, creo que me encontré solamente a una que realmente me resultara inspiradora. De… aproximadamente… 5 profesoras en total. En los tres años.

No tenemos referentes femeninos. Aparentemente, no hay relación entre mujeres y tecnología

¿A dónde voy a parar con todo esto?

A que desde mi pequeño lugar en el mundo, representado por esta web, quiero mostraros que sí existe esa relación entre mujeres y tecnología. Quiero mostraros referentes femeninos.

Por esto, empezaré una serie de artículos para hablaros de grandes mujeres que dejaron y están dejando huella en la tecnología. Desde la informática a las telecomunicaciones. Mujeres como Ada Lovelace (Ada Byron) o Hedy Lamarr sin las cuales ninguno de nosotros estaríamos aquí, leyendo esto, a través y gracias a la maravillosa tecnología.

De hecho y desde ya mismo, quiero dar las gracias a mis amigas programadoras. Hace un tiempo hablando con una de ellas de que me faltaba inspiración para escribir en este blog me comentó que precisamente podría dedicar un post a hablar de los referentes femeninos en la informática, su hija no iba a tener referentes porque no se nos veía, no levantamos la voz y el estar en un trabajo “masculino” no ayuda.

Así que desde aquí: gracias amigas, esta primera página va dedicada a vosotras. Por que me inspiráis cada día. Y porque sois mi referente en muchísimas cosas.

Wellcome to my website

Hola Mundo!

By | personal | No Comments

Hola a todos,
¡bienvenidos a mi página web!

Empiezo una nueva etapa profesional dejando mi huella personal. Y este, esta simple web, con este simple mensaje es el inicio de muchas cosas bonitas que vendrán.

Si queréis contactar conmigo podréis hacerlo de momento tanto a través del formulario de contacto como a través de las distintas redes sociales:

En breve más!
Un saludo,

Crédito de la foto: Major Clanger, USAFlickr, CC BY 2.0

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